Mostrando entradas con la etiqueta Efemérides.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Efemérides.. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de febrero de 2011

Aniversario de Julio Verne.





Éste martes google sorprendió y recordó a todos el aniversario de un escritor infaltable en la vida de todo lector: el de Julio Verne. Y lo hizo de un modo encantador, con un logo muy elaborado que fácilmente nos transportó a las historias de aventura del autor.




¿Repasamos un poco su biografía?


Julio Verne nació en Nantes el 8 de febrero de 1828. Realizó estudios de Leyes en París. Más adelante se dedicó a escribir libretos de óperas y obras de teatro.

Luego de pasar días enteros en las bibliotecas de París estudiando geología, ingeniería y astronomía, conocimientos con los que documentaba sus fantásticas aventuras y predijo con asombrosa exactitud muchos de los logros científicos del siglo XX. Habló de cohetes espaciales, submarinos, helicópteros, aire acondicionado, misiles dirigidos e imágenes en movimiento, mucho antes de que aparecieran estos inventos.

Julio Verne recién en 1869 publicó su primera novela "Cinco semanas en Globo", con lo que da comienzo a la producción del gran autor, considerado el padre de la ciencia-ficción. Luego le siguieron otras novelas como "Viaje al centro de la tierra" (1864), "De la tierra a la luna" (1865), y "20,000 Leguas de viaje submarino" (1870).

Con el éxito que pronto logró con sus novelas se convirtió en un hombre adinerado. En 1876, adquirió un enorme yate y partió a recorrer Europa.

La última novela antes de su muerte fue "La invasión del mar".

Falleció en 1905 en la ciudad de Amines.


Obra literaria:


Julio Verne fue precursor de la ciencia ficción y de la moderna novela de aventuras. Fue un estudioso de la ciencia y la tecnología de su época, lo que —unido a su gran imaginación y a su capacidad de anticipación lógica— le permitió adelantarse a su tiempo, describiendo entre otras cosas los submarinos (el «Nautilus» del capitán Nemo, de su famosa Veinte mil leguas de viaje submarino), el helicóptero (un yate que en la punta de sus mástiles tiene hélices que lo sostienen, en Robur el conquistador).

Sus personajes siempre fueron héroes, hombres buenos en la escala social. Frente al Verne conservador impuesto por su editor Hetzel y por su educación como hijo de un abogado católico y de un tiempo en que el antiguo régimen se tambalea, no es de extrañar su inicial defensa del statu quo, postura que con el tiempo se irá atemperando hasta dar paso a concepciones radicalmente opuestas a las sugeridas en sus primeras páginas, merced a sus contactos con círculos socialistas y anarquistas. El Verne filorevolucionario se deja ver en una de sus obras menos difundidas, quizás por su simpatía por la causa revolucionaria, Matías Sandorf (1885), donde narra la experiencia de un rebelde ante la tiranía austrohúngara.

Además de sus novelas y sus obras de teatro, realizó veinte relatos cortos.
Las obras de Verne suelen dividirse en tres partes: Descubrimientos, Madurez y Desencanto
Su pluma de Verne presenta rasgos de innovación, con ideas frescas y héroes progresistas que sueñan con descubrir nuevos mundos y llegar a donde nadie ha llegado en beneficio de la humanidad, desde los polos en Las aventuras del capitán Hatteras, el centro de la Tierra (Viaje al centro de la tierra) e incluso hasta la Luna (De la Tierra a la Luna).

Verne comienza a escribir de una manera más seria, con héroes más humanos (Strogoff, Sinclair, Fogg), siendo capaz de escribir su mayor éxito literario en una novela llena de vida como La vuelta al mundo en 80 días, pero también parece que algunas ideas se agotan retomando las anteriores (El país de las pieles) e incluso llevándolo a escribir (quizá por presión de sus editores) obras no del todo propias (Los quinientos millones de la begún).

Los problemas en la vida del autor (su nunca feliz matrimonio, la enfermedad de su sobrino, su mala relación con su hijo) llevan a un Verne cansado a escribir relatos fríos y sombríos, cambiando su idea de que el ser humano iba a progresar en base a la ciencia a una donde ve a lo seres humanos consumidos por ella y por el capitalismo como en El eterno Adán, criticando fuertemente el imperialismo (La impresionante aventura de la misión Barsac) y llegando incluso a exponer fuertemente sus ideas políticas en Los náufragos del Jonathan, se dio tiempo también de reflejar su desencanto por las riquezas de nueva cuenta en El volcán de oro. En este periodo tiene su inclusión más de lleno en la ciencia ficción con El secreto de Wilhelm Storitz, y también tiene tiempo de escribir agradables continuaciones de sus historias El secreto de Maston y las de otros autores La esfinge de los hielos, continuación deLas aventuras de Arthur Gordon Pym de Edgar Allan Poe.


Entre sus numerosas obras, se pueden citar:


1847 - Alejandro VI (drama)
1847 - La conspiración (drama)
1849 - Un drama bajo Luis XIV (drama)
1850 - La Guimard (drama)
1850 - Las mil y dos noches (drama)
1850 - Las pajas rotas (comedia) 
1851 - Los sabios (drama)
1851 - Quiridine (drama)
1852 - La Torre de Montlhery (drama)
1852 - Martín Paz 1852 
1853 - Colin Maillard (ópera)
1854 - Maestro Zacarías
1855 - A orillas del Adur 
1855 - Guerra a los tiranos 
1855 - Les compagnons de la Marjolaine (opereta) 
1855 - Un invierno en los hielos
1856 - Los felices del día (drama)
1860 - El albergue de las Ardenas (opereta)
1860 - Señor chimpacé (opereta) 
1861 - Once días de asedio (comedia) 
1863 - Cinco semanas en globo
1864 - Viaje al centro de la tierra
1866 - De la tierra a la luna
1866 - Geografía ilustrada de Francia y sus colonias 
1866 - Viajes y aventuras del capitán Hatteras  
1868 - Los hijos del capitán Grant 
1870 - Alrededor de la Luna 
1870 - El descubrimiento de la Tierra 
1870 - 20000 leguas de viaje submarino
1871 - Una ciudad flotante 
1872 - Aventuras de tres rusos y tres ingleses en el África austral
1873 - El país de las pieles
1873 - La vuelta al mundo en ochenta días
1873 - Un sobrino en América (comedia)
1874 - Amiens en el año 2000 
1874 - La vuelta al mundo en ochenta días (drama) 
1874 - Un experimento del doctor Ox 
1874 - La isla misteriosa
1875 - El chancellor 
1876 - Miguel Strogoff 
1877 - El doctor Ox (opera bufa) 
1877 - Hector Servadac 
1877 - Las indias negras
1878 - Historia de los grandes viajes y los grandes viajeros 
1878 - Un capitán de quince años 
1879 - Las tribulaciones de un chino en china
1879 - Los quinientos millones de la Begun
1880 - La casa de vapor 
1880 - Los Exploradores del siglo XIX 
1881 - Diez horas de caza 
1881 - La jangada
1882 - El rayo verde 
1882 - Escuela de robinsones 
1883 - Kebaran el testarudo
1884 - El archipiélago en llamas 
1884 - La estrella del sur 
1885 - Los restos del Cynthia (en colaboración con Pascal Grousset) 
1885 - Matias Sandorf 
1886 - Robur el conquistador 
1886 - Un billete de lotería 
1887 - El camino de Francia 
1887 - Norte contra sur 
1888 - Dos años de vacaciones
1889 - El eje de la tierra 
1889 - Familia sin nombre 
1889 - Jornada de un periodista americano en el año 2889 
1890 - Cesar Cascabel 
1891 - La señora Branican
1892 - Claudius Bombarnac 
1892 - El castillo de los Cárpatos 
1893 - Pequeño personaje 
1894 - Las magníficas aventuras del maestro Antifer
1895 - La isla a hélice 
1896 - Clovis Dardentor 
1896 - Frente a la bandera 
1897 - La esfinge de los hielos 
1898 - El soberbio Orinoco
1899 - El testamento de un excéntrico
1900 - Segunda patria
1901 - El pueblo aéreo 
1901 - Las historias de Jean Marie Cabidoulin 
1902 - Los hermanos Kip 
1903 - Becas de viaje 
1904 - Dueño del mundo 
1904 - Un drama en Livonia 
1905 - El faro del fin del mundo 
1905 - La invasión del mar

Novelas modificadas por Michel Verne:


1905 El faro del fin del mundo 
1906 El volcán de oro 
1907 La agencia Thompson y Cía.
1908 La caza del meteoro
1908 El piloto del Danubio 
1909 Los náufragos del Jonathan 
1910 El secreto de Wilhelm Storitz 
1919 La impresionante aventura de la misión Barsac


Publicadas póstumamente:


1988 El Bello Danubio Amarillo 
1989 Viaje maldito por Inglaterra y Escocia
1991 El tío Robinson 
1991 Un cura en 1839 
1994 París en el siglo XX 
1998 El secreto de Wilhelm Storitz (versión original)
1998 El faro del fin del mundo (versión original)
1998 El volcán de oro


Cuentos:


1871 El conde de Chanteleine
1871 Los forzadores del bloqueo: de Glasgow a Charleston 
1874 El doctor 
1874 Maese Zacarías 
1874 Una invernada entre los hielos 
1875 Una ciudad ideal 
1876 Un drama en México
1877 Martín Paz Martín Paz
1879 Los amotinados de la Bounty 
1882 Diez horas de caza 
1884 Frritt-Flacc 
1887 Gil Braltar 
1891 En el siglo XXIX: la jornada de un periodista americano en el 2889 
1891 La familia Ratón 
1893 El señor Re-sostenido y la señorita 
1901 El matrimonio del señor Anselmo de los Tilos
1991 Edom Edom
1993 Sitio a Roma 
1993 San Carlos 
1988 Pierre-Jean


También existen dos obras consideradas "apócrifas":

Un descubrimiento prodigioso (1867, Prodigieuse découverte et ses incalculables conséquences sur les destinées du monde) - Esta obra fue publicada por Hetzel bajo el nombre de X. Nagrien en 1867. Hasta 1966 fue considerada como obra de Verne, pero la investigadora Simone Vierne determinó que X. Nagrien era en realidad el seudónimo de François-Armand Audoin
Los Naufragos del Cinthia (1885, L’épave du Cynthia) - Fue publicada como colaboración de Verne con André Laurie (pseudónimo de Paschal Grousset), pero después se descubrió que la obra fue trabajo exclusivo de Grousset. Esta novela, sin embargo, también forma parte de los viajes extraordinarios.


Curiosidad:

Aunque muchos consideran a Jules Verne como el padre de la Ciencia Ficción, realmente Verne nunca quiso escribir respecto a este género, más bien Verne era un escritor de literatura Científica, que deseaba acercar los conocimientos recién descubiertos a la juventud, sin embargo ese conocimiento lo llevo a anticipar muchos de los inventos que asombrarían al mundo posteriormente entre los que destacan:

  • Armas de destrucción masiva (Ante la bandera, Los quinientos millones de la begún)
  • Helicóptero (Robur el Conquistador)
  • Naves espaciales (De la Tierra a la Luna)
  • Grandes Trasatlánticos (Una ciudad flotante)
  • Internet (París en el siglo XX,Una ciudad flotante)
  • Submarino (20000 leguas de viaje submarino)
  • Ascensor (La isla misteriosa)

También se reconoce su visión de anticipar futuros descubrimientos y eventos históricos como:
  • El descubrimiento de las fuentes del Nilo (Cinco semanas en globo)
  • La conquista de los polos (Las aventuras del capitán Hatteras, La esfinge de los hielos)
  • Gobiernos Totalitarios (Los quinientos millones de la begún).
  • Viaje a la Luna (De la Tierra a la Luna, Alrededor de la Luna)

Las aventuras de Julio Verne a la gran pantalla.



Las adaptaciones de Julio Verne a la pequeña y gran pantalla, han sido muchísimas, y si quieres conocerlas te invito a entrar aquí: Julio Verne en el cine.

Estas son algunas de las principales películas:


  • Viaje a la luna de 1902, dirigida por Georges Méliès.
  • La isla misteriosa de 1951, dirigida por Spencer Gordon Benet y protagonizada por Richard Crane.
  • 20.000 leguas de viaje submarino de 1954, dirigida por Richard Fleischer con Kirk Douglas en el papel de Ned y James Mason como el capitán Nemo.
  • Miguel Strogoff de 1956, dirigida por Carmine Gallone y con Curd Jurgens como Miguel Strogoff.
  • La vuelta al mundo en 80 días de 1956, dirigida por Michael Anderson con David Niven como Phileas Fogg y Cantinflas como Picaporte.
  • De la Tierra a la Luna de 1958, dirigida por Byron Haskin con Joseph Cotten, Debra Paget y George Sanders.
  • Viaje al centro de la Tierra de 1959, dirigida por Henry Levin y protagonizada por James Mason.
  • Dueño del mundo de 1961, dirigida por William Witney y protagonizada por Vincent Price.
  • La isla misteriosa de 1961, dirigida por Cy Endfield con Michael Craig como protagonista.
  • Los hijos del capitán Grant de 1962, dirigida por Robert Stevenson y con Maurice Chevalier, George Sanders y Hayley Mills como protagonistas.
  • Cinco semanas en globo de 1962, dirigida por Irwin Allen con Red Buttons.
  • La luz del fin del mundo de 1971, dirigida por Kevin Billington e interpretada por Kirk Douglas, Yul Brynner y Fernando Rey.
  • 20.000 leguas de viaje submarino de 1997, dirigida por Rod Hardy e interpretada por Michael Caine, Bryan Brown, Patrick Dempsey y Mía Sara.
  • La vuelta al mundo en 80 días de 2004, dirigida por Frank Coraci, producida por Disney con Jackie Chan.
  • La isla misteriosa de Julio Verne de 2005, dirigida por Russell Mulcahy e interpretada por Kyle MacLachlan, Patrick Stewart y Gabrielle Anwar.
  • Viaje al Centro de la Tierra de 2008, dirigida por Eric Brevig e interpretada por Brendan Fraser, Josh Hutcherson y Anita Briem.

Fuentes:

Sobre su obra: Wikipedia.
Bibliografía: Wikipedia y Bibliotecas Virtuales.
Adaptaciones filmográficas: Uhu.es

martes, 23 de noviembre de 2010

Florencio Sánchez y cien años de teatro uruguayo.




Nació el 17 de enero de 1875 en Montevideo (Uruguay). Hijo de Olegario Sánchez y de Josefa Mussante, tuvo 11 hermanos. Tras abandonar sus estudios secundarios, aunque fue un incansable lector, alternó su vida entre Montevideo, Buenos Aires y Rosario. Fue en estas ciudades donde desarrolló una intensa labor periodística (La Voz del Pueblo, El Siglo, La Razón, El Nacional, El País) y teatral.

Al estallar en 1897 la guerra civil en Uruguay, se incorporó a las filas de Aparicio Saravia en seguimiento de la tradición partidaria de su familia, ocasión en que trabó contacto con algunas destacadas personalidades de la intelectualidad, como Eduardo Acevedo Díaz. Consternado por el clima que rodeaba al alzamiento, desertó y pasó a Brasil. De este período surgirá su desencanto por las posturas políticas tradicionales, reflejado en sus Cartas de un flojo, y comienza su activa militancia en el anarquismo. Escribió en La Protesta y en la revista El Sol dirigida por Alberto Ghiraldo. Sus obras Ladrones y Puertas Adentro se inscriben dentro del modelo anarquista.

En Montevideo ingresó al Centro Internacional de Estudios Sociales, (organización literaria de carácter libertario, cuyo lema era: "El individuo libre en la comunidad libre"). En Rosario fue secretario de redacción de La República, publicación dirigida por Lisandro de la Torre. Fue aquí donde publicó sus primeras notas de carácter político y social. En ellas aparecía el realismo crítico y mordaz que caracterizó a su producción teatral.

En 1903 escribe M'hijo el dotor, que se estrena con gran éxito en Buenos Aires (según las ediciones, en el Teatro Comedia de Buenos Aires, y según Carlos Alberto Loprete, en el Teatro Coliseo).

El 25 de septiembre de 1903 se casó con Catalina y sus padrinos fueron José Ingenieros y Joaquín de Vedia. 
También en 1903 escribió el sainete La gente honesta y su primera obra teatral Canillita, que se representó por una compañía española de zarzuelas. Solidario con los obreros gráficos en huelga, pierde el empleo. A su vez la policía impide el estreno de La gente honesta. Sin embargo, Sánchez no declina su compromiso ideológico.

En 1906, Sánchez se instala en La Plata, donde trabajó en la Oficina de identificación Antropométrica, que había sido fundada por el policía Juan Vucetich. Apasionado observador, Sánchez tuvo como temas preferidos para sus obras de teatro la vida proletaria, la familia, el conventillo, los inmigrantes, representó diversos tipos sociales en ambas orillas del Río de la Plata, mostrando miserias y esperanzas del mundo del trabajo a través de la vida cotidiana de sus personajes.

El 25 de septiembre de 1909 embarcó hacia Europa en el barco italiano «Príncipe di Udine» como comisionado oficial del presidente uruguayo, Claudio Williman, para informar sobre la conveniencia o no que el gobierno uruguayo participara en una proyectada Exposición Artística en Roma, llegando a Génova el 13 de octubre de 1909. Después de pasar unos meses derrochando una importante suma de dinero como anticipo de los derechos de representación de sus obras en Europa en diferentes ciudades italianas y francesas, enfermo de tuberculosis, murió a las 3 de la madrugada del 7 de noviembre de 1910 en el Hospital de Caridad «Fate Bene Fratelli» de Milán (Italia), donde había estado internado cinco días antes por una bronquitis en el pulmón izquierdo. El 21 de enero de 1921 sus restos mortales llegaron a Montevideo y fueron llevados al Panteón Nacional.

Según recuerda Roberto Giusti fue Florencio: “Alto, flaco, encorvado, con aquella cara mansa y aindiada a la que los ojos saltones y encapotados, el labio inferior caído y la mandíbula larga daban cierto aire de bobería, tenía el aire vulgar de muchachón bueno, y nada más. Cuando estaba en vena de hablar (…) lo hacía con confusa abundancia, animando su verba con un continuo mover de los largos brazos desgarbados. Lo más simpático de su fisonomía era la risa efusiva derramada en toda ella, (…) una risa tras la cual asomaba una punta de melancólica burla ".

En homenaje al escritor, en la fecha de su muerte, se conmemora el Día del Canillita, el vendedor de periódicos en la calle, en la Argentina y Uruguay. Luego de su muerte, la Municipalidad de La Plata puso su nombre a la Diagonal 75.



Florencio Sánchez y Eduardo Acevedo Díaz: amistad y literatura.



Según declara Acevedo Díaz en el citado artículo ("Los últimos momentos de Florencio Sánchez" y fue escrito en Río de Janeiro el 15 de febrero de 1913), sus relaciones con Florencio Sánchez databan de la juventud del dramaturgo: "Desde muy jovencito era mi amigo, me escuchaba y algunas veces me entendía. Yo lo estimaba de verdad y lo alentaba en sus esfuerzos y trabajos literarios". Entre Acevedo Díaz y Florencio Sánchez mediaban algunas décadas. Acevedo había nacido en 1851.

Florencio era del 1875. Casi un cuarto de siglo los separaba. Más profundamente, tal vez, los separaba la concepción y práctica del arte literario. Acevedo Díaz se había formado en el crepúsculo del romanticismo que tarda en llegar al Plata pero encuentra aquí tierra propicia y se afinca. Aunque llegó a conocer la renovación naturalista (hay páginas curiosas sobre Diderot como precursor en un artículo de 1900, hay una calificación reservada del naturalismo en ese mismo texto). Acevedo Díaz era ya un escritor formado cuando Reyíes y Javier de Viana introducen la nueva escuela en la novela uruguaya,

Florencio, en cambio, se había formado en la última década del siglo, en pleno florecimiento modernista. Había sentido la influencia directa del teatro italiano del naturalismo, había vivido en la acción periodística de la cuenca del Plata esa renovación que produjo tanta obra malograda y algunas de las más perdurables creaciones de nuestras letras. Como escritores, el autor de Ismael y de Soledad, el dramaturgo de M'hijo el dotor y Barranca abajo no podían estar más separados. Incluso es distinto el mundo campesino que levantan en sus respectivas obras. Para Acevedo Díaz (que alcanzó en la revolución de 1870 la última palpitación del espíritu gauchesco) era necesario hundir la mirada en las raíces de nuestra nacionalidad, de nuestra sociabilidad (como le gustaba decir). El gaucho que él pinta es el ser cuya epopeya se confunde con los orígenes de la patria. Aún en Soledad, de imprecisa ubicación cronológica, el gaucho es el de contornos individualistas, asocíales, y de acento épico.

El gaucho de Florencio Sánchez es el vencido, la escoria abandonada por una sociedad que ha progresado demasiado rápidamente y a contrapelo. Es el viejo inútil de La Gringa, es el obsoleto Zoilo de Barranca abajo: seres que tienen que amoldarse a las circunstancias, aceptar el cambio o desaparecer. Y aunque no incurre en ciertos excesos doctrinarios que afean las primeras obras de Javier de Viana, Florencio Sánchez no deja de apuntar inflexiblemente (y a pesar de la enorme simpatía que siente por el gaucho vencido) su condición de objeto superfluo para una nueva sociedad. En sus obras ya aparece el nuevo tipo campesino: el paisano, de origen extranjero muchas veces.

Sin embargo, no cabe dudar del comentario amistoso de Acevedo Díaz. Las diferencias de edad y de concepción literaria podían compadecerse con una auténtica simpatía humana. Debe lamentarse que en su artículo Acevedo Díaz no sea más explícito, que no dé antecedentes sobre sus relaciones con Florencio. Acevedo lo estimaba. El destino los vuelve a enfrentar en Italia, hacia 1910. Florencio iba como enviado del presidente de la República, el Dr. Williman, en una misión oficial, mero pretexto para facilitarle el tan anhelado viaje a Europa que Rodó. como diputado, había fracasado en conseguirle.
El año es, pues, el último de la vida de Florencio. El escenario del encuentro, Roma.

Paseos por Roma.

Hay un largo, elaborado pasaje de los paseos de ambos en Roma que contiene la clave de este ilustre desencuentro. No me excuso de la extensión de la cita porque me parece suficientemente ilustrativa. Acevedo Díaz empieza por reconocer candidamente que no era fácil tratar a Florencio. Pero, dejémosle la palabra. Su estilo no tolera síntesis.

"Resolví, pues, proporcionarle oportunidades de distraerse y de estimular sus dotes de dramaturgo afín de inclinarlo a trabajar y producir. Con todo. ¡era tan difícil adivinar los gustos y predilecciones de aquel joven lleno de rarezas! Había, no obstante que ensayar. ¿A qué lugares lo ¡levaría que exaliaran su mente y lo predispusieran a la inspiración y a la labor estética?

Era un problema.

¿Allí, donde el mar entona duramente las noches invernales sus furiosos himnos de espuma y borrasca que estremecen los peñascos seculares y graban en la arena de las playas el idioma del abismo? No, no eran para cautivarle las monotonías de un coro siempre igual de agudos silbidos y las notas de bajo profundo del oleaje turbulento. Otros alicientes necesitaba su espíritu calmoso y adormido. Aquellos espectáculos de la naturaleza en desorden y aquellos estruendos nunca oídos sino en los dominios del piélago no producían en él más ecos que un fósil caracol marino.

¿Sería, entonces allí, donde las ruinas sombrías cuentan a la noche y al silencio la tradición de dos mil años, hirsutas en el espacio, a modo de águilas que parecieran tener ocho alas para alzarse ufanas con todos los trofeos del mundo conocido?

¿Allí donde los restos del teatro antiguo, como el teatro de Marcelo, sirven de madriguera a bajos oficios, en el sitio mismo en que se representaban los dramas y tragedias que ningún moderno ha superado?

¿Allí, donde se declamaban el latín de Ovidio, de Marcial, de Lucrecio, y solían reproducirse los sones el platagón y del sistro, del alfa de la música griega como una perpetuidad de los tiempos en que los dioses vagaban por la tierra?

No; nada de eso conmovía su espíritu.

Miraba con indiferencia. El escombro, la piedra sucia, la estatua mutilada, símbolos de lo muerto, recuerdos imponentes de una vida anterior, no eran para su vida actual, ni encuadraban en su temperamento, ni decían a su ánimo taciturno cosas que lo soliviantasen por un rapto de admiración o de simple interés, siquiera pasajero.

Acaso, me dije, en las clásicas galerías de lienzos y esculturas maestras: en las gradas del Coliseo —el teatro gigante de las pasiones en masas y de los sacrificios en carne viva—; en el fondo tenebroso de las catacumbas, asilos y osarios de generaciones perseguidas, ciudad subterránea del prístino credo, de los poemas místicos, de los mártires ignorados; en las catedrales y basílicas llenas de prodigiosos monumentos; en los conventos medievales con aspecto de enormes mausoleos, en cuyos recónditos la vida se arrastra y siente una atmósfera nunca renovada de seis o siete siglos, como si allí la marcha del tiempo siguiera midiéndose con la ampolleta de arena; los parques, los paseos, las villas, las campiñas, acaso, pensé, lodo esto en conjunto lo sorprenda, lo enajene, lo impresione al menos lo bastante para sustraerlo a sus hábitos de existencia errabunda.
Intenté. Dócil como un niño se dejó llevar a todas parles; dócil escuchó"
.

Pero no hablaba, y si hablaba era para recordar (como el propio Acevedo Díaz lo subraya) lo "muy parciales y hostiles que habían sido para él muchos hombres de su generación, así como de cuan agradecido estaba a algunos que después de haberle negado habían concluido por reconocerle lo único que constituía su orgullo: sus aptitudes para las obras de escenas". De las ruinas, de las famosas perspectivas, de los monumentos históricos, de todo lo que constituye el deleite de los hombres cuya memoria se enraiza en el pasado más remoto, nada. Florencio callaba o interrumpía a su erudito interlocutor para volver la mirada al presente, al pasado más inmediato y parroquial, a su pasado.

Una lagartija entre las ruinas.

Con objetividad, perplejo, Acevedo Díaz cuenta y no entiende. Ante los solemnes espectáculos, las fastuosas ruinas, Florencio actúa sorprendentemente. "Si algunas cosas lo suspendieron o asombraron, ninguna observación oponuna hizo, ni un solo comentario. Concluía por encogerse de hombros. Todo eso le fastidiaba. En su rostro, en su palidez amarillenta, ni una línea se contraía. En el palacio Spada, frente a la estatua de Pompeyo, volvió a poco la espalda. En el templo de Vesta encendió un cigarrillo. En el arco de Tipo movió la cabeza con levedad y su mirada se perdió somnolienta en los contornos, como absorbido por algo que estaba lejos de aquellos fantasmas de la vieja historia.

¿Presentía, tal vez, que él también comenzaba a ser ruina? Roma le dolía; le dolía los ojos ver los ladrillos negros, esos montones en hilera de la Vía Appia semejantes a rezagos de un saqueo y de un incendio. A ocasiones una lagartija le producía una impresión de sorpresa y contento y seguíala con la mirada curiosa hasta su escondrijo. Luego se reía como una criatura, más que con la boca, con los ojos. Su mano larga, con todos sus dedos flacos juntos, señalaba la marcha veloz del pequeño saurio a lo largo del vetusto murallón"
.

Dando obstinadamente la espalda a las ruinas, Florencio estira la mano para señalar una lagartija. Y cuando Acevedo Díaz le habla de los imperios desgastados por el roce del tiempo (o alguna otra imagen retórica equivalente), Florencio abre la boca para acordarse de quienes lo despreciaron en la patria chica. Acevedo Díaz, para consolarlo, se prodiga en una disertación sobre la envidia del prójimo y sobre el destino de los profetas en su tierra. Se exalta, su educación clásica le sugiere símiles y acaba redondeando una imagen tradicional: "... aún cuando el mito de Icaro no sea más que una clásica y honda ironía, los que usan alas de cera se imaginan por el contrario que el mito importa perdurable elogio hacia el esfuerzo por alcanzar la región de la luz; siendo por ende los pulmones del águila caudal en comparación...

Aquí volvió Florencio a interrumpirle, para bisbisear, con mirar opaco y sonrisa leve:

—Plumas de pollo embadurnadas en palo de gallinero"
.

Mientras uno habla del arco de Tito, de las catacumbas, del enorme y nocturno Coliseo, el otro sigue el trazo de una lagartija entre las ruinas: mientras uno se remonta (y cae) con Icaro, el de las alas de cera, el otro musita, irónico, el símil del palo del gallinero. Un diálogo de sordos, es claro, a pesar de la bondad de Acevedo Díaz, a pesar de su sincero deseo de ofrendar a Florencio, al muchacho amarillo y taciturno, la fastuosa hospitalidad de las ruinas, de los recuerdos prestigiosos, de la más castigada retórica. Entonces Florencio huyó, sin decir una palabra, inesperada y silenciosamente, a morir entre manos ajenas, en una ciudad lluviosa.

Lo que la honestidad de Acevedo Díaz no pudo entender, lo que su educación y sus gustos literarios le impidieron entender, fue que Florencio (moribundo, irremediablemente perdido ya) prefería estirar la mano, los flacos dedos juntos, para apuntar a una lagartija viva que para tocar las ruinas, demasiado sobadas por el tiempo y la retórica, de la ciudad imperial. La lagartija era de este mundo.

En cuanto a Acevedo Díaz, al noble y candido Acevedo Díaz, el artículo es suficientemente revelador. Dentro de la obra de Florencio sus preferencias (parece deducirse de una alusión del mismo artículo) se inclinaban por Los derechos de la salud, "muestra elocuente de aquel pensar profundo que él clareó en la escena con toques magistrales". Tal vez (para nosotros), la obra más fallida, más muerta, de Sánchez porque lo que es el mejor conflicto dramático vivo, diálogo de terrible inmediatez, es en ésta retórica y explícito mensaje. Palabras muertas, en fin. Entre las inscripciones sepulcrales de Roma y esa lagartija que merodea por ellas, Florencio (el verdadero Florencio), supo elegir.


Legado.

En los cien años transcurridos desde su muerte, varias generaciones de directores teatrales han incursionado en obras de Sánchez, lo que parece abonar un consenso en torno a la importancia de su obra, más allá de las diferencias epocales. No cabe duda de que nuestro mundo es muy otro, pero comparte con el del 900 la conciencia de estar viviendo profundas transformaciones culturales y sociales. Florencio creyó en la misión del teatro como espejo de una sociedad, y es esa convicción lo que vuelve desafiante su legado.



Obras teatrales:

  • La gente honesta (sainete; estrenada el 26 de junio de 1903. Fue retitulada Los curdas)
  • M'hijo el dotor (tragicomedia en tres actos; estrenada el 13 de agosto de 1903)
  • Canillita (sainete, estrenado el 2 de octubre de 1903)
  • Cédulas de San Juan (sainete en dos actos; estrenada el 7 de agosto de 1904)
  • La pobre gente (comedia en dos actos, estrenada en octubre de 1904)
  • La gringa (comedia en cuatro actos, estrenada el 21 de noviembre de 1904)
  • Barranca abajo (tragedia en tres actos; estrenada el 26 de abril de 1905)
  • Mano santa (sainete; estrenada el 9 de junio de 1905)
  • En familia (tragedia en tres actos; estrenada el 6 de octubre de 1905)
  • Los muertos (comedia en tres actos; estrenada el 23 de octubre de 1905)
  • El conventillo (zarzuela en un acto, estrenada el 22 de junio de 1906)
  • El desalojo (sainete; estrenada el 16 de julio de 1906)
  • El pasado (comedia en tres actos; estrenada el 22 de octubre de 1906)
  • Los curdas (sainete; estrenada el 2 de enero de 1907)
  • La tigra (sainete; estrenada el 2 de enero de 1907)
  • Moneda falsa (sainete; estrenada el 8 de enero de 1907)
  • El cacique Pichuleo (zarzuela; estrenada el 9 de enero de 1907)
  • Los derechos de la salud (comedia en tres actos; estrenada el 4 de diciembre de 1907)
  • Nuestros hijos (comedia en tres actos; estrenada en junio de 1908)
  • Marta Gruni (sainete; estrenada el 7 de julio de 1908)utilizada como texto para una ópera por Jaurés Lamarque Pons en 1967
  • Un buen negocio (comedia en dos actos; estrenada el 2 de mayo de 1909)
Periodísticas:

  • Cartas de un flojo (1900)
  • El caudillaje criminal en Sudamérica (1903)

Fuentes:

Biografía y comentarios: 
- El Cultural, suplemento del diario El País edición del día viernes 19 de noviembre de 2010. Notas "Fundador del teatro rioplatense", es sólo un párrafo el que tomo, pero pueden leer más dando clic en el título de la nota, o pueden acceder a todas las que se escribieron en esa edición dando clic en el nombre del suplemento.

Sobre la relación de F. Sánchez y E. Acevedo Díaz:
Acevedo Díaz y Florencio Sánchez - Un ilustre desencuentro, por Emír Rodríguez Monegal. Publicado en Espacio Latino (Letras de Uruguay). El texto de Monegal es mucho más amplio, yo sólo tomé lo que me pareció más complementario a la otra información, pero pueden leerlo completo dando clic en el título del artículo.

Cita de Roberto Giusti: Archivo de Prensa Uruguay.


Descarga:

sábado, 13 de noviembre de 2010

Aniversario de Robert Louis Stevenson.




Robert Louis Balfour Stevenson nació el 13 de noviembre de 1850 en Edimburgo Escocia. Fue novelista, poeta y ensayista, autor de algunas de las historias fantásticas y de aventuras más populares, como La isla del tesoro, El extraño caso del doctor Jekyll y míster Hyde o La flecha negra adaptadas para niños y llevadas varias veces al cine en el siglo XX. Fue importante también su obra ensayística, breve pero decisiva en lo que se refiere a la estructura de la moderna novela de peripecias. Fue muy apreciado en su tiempo y siguió siéndolo después de su muerte. Tuvo continuidad en autores como Joseph Conrad, Graham Greene, G. K. Chesterton, H. G. Wells, y en los argentinos Bioy Casares y Jorge Luis Borges.

Fue el hijo único del ingeniero y constructor de faros Thomas Stevenson y de Margaret Isabella Stevenson (1829–1897),cuyo apellido anterior era Balfour. Originalmente fue bautizado como e Robert Lewis Balfour, pero cuando contaba con 18 años, su padre hizo que le cambiaran el nombre «Lewis» por la versión francesa «Louis» para evitar las asociaciones con un político radical de igual nombre.

Los hombres del lado paterno de la familia fueron todos ingenieros y constructores de faros. El escritor Graham Greene era, en la línea materna, un sobrino nieto de Robert Louis Stevenson.
Los padres de Stevenson eran presbiterianos de la Church of Scotland. La salud de Margaret Stevenson estaba constitucionalmente debilitada. Padecía de enfermedades respiratorias, debilidad de la cual también Stevenson debió sufrir durante todo el transcurso de su vida. El clima escocés con veranos frescos e inviernos lluviosos y nublados era muy inconveniente, tanto para la madre como para el hijo. Por consejo del médico de la familia, pasaban muchas mañanas en cama. Para aliviar a la madre, la familia contrató a 1852 a la niñera Alison Cunningham (1822–1910), llamada «Cummy», quien impresionaba tanto al pequeño Louis con su calvinismo austero y sus historias nocturnas truculentas, que comenzó a tener pesadillas por las noches

Cuando apenas contaba con dos años, su familia ya llevaba al pequeño Louis a misa. Allí escuchaba las prédicas con historias, por ejemplo, sobre Caín y Abel, el Libro de Daniel o acerca del diluvio universal. Se agregaban a este estímulo, los relatos truculentos de «Cummy» sobre la oscura historia de iglesia escocesa, los que asustabam al niño, pero al mismo tiempo le producián gran fascinación. Su obra fue fuertemente influida por las experiencias infantiles tempranas. «Cummy» se preocupaba por él de manera conmovedora cuando yacía enfermo en cama y le leía pasajes de, por ejemplo de Pilgrim’s Progress de John Bunyan y de la Biblia. En su obra A Child’s Garden of Verses, que apareció en 1885 y que hasta hoy sigue siendo hoy un favorito en el Gran Bretaña se acuerda Stevenson a sus 35 años de aquel tiempo y dedica esta obra su niñera Cummy.


A su primera ocupación favorita de «jugar a la iglesia» (para la que construía con sillas y mesas un púlpito, desde donde recitaba y cantaba como pastor) le siguió el rimar e inventar historias. Según consigna su madre en el diario de vida, el primer quinteto lo escribió en septiembre de 1855, cuando estaba por cumplir los 5 años. Margaret Stevenson llevó un diario de vida sobre su hijo, a quien llamaba familiarmente «Lou» o «Smout» (en escocés: «salmón de un año») hasta que cumpliera 39 años, a través del cual los años tempranos de Stevenson están bien documentados.

Durante su adolescencia, Robert acompañó a su padre en sus frecuentes viajes, lo que le inspiró en algunas de sus obras.

Ingresó en la Universidad de Edimburgo como estudiante de Ingeniería Náutica. Sin embargo, la elección de la carrera fue más por la influencia de su padre, que era ingeniero, que por gusto propio. Esto le llevó al abandono de la ingeniería en pos del estudio de las leyes. En1875 empezó a practicar la abogacía. Tampoco tuvo una carrera brillante en este campo, ya que su interés se concentraba en el estudio de la lengua.

Enseguida aparecieron en él los primeros síntomas de la tuberculosis e inició una serie de viajes por el continente. En 1876, a los 26 años, en Grez (Francia) conoció a Fanny Osbourne, una norteamericana que estaba separada. Stevenson y Fanny se enamoraron. Publicó su primer libro en 1878. Ella partió a California, para tramitar su divorcio, y Stevenson la siguió, un año después. Se casó con ella en 1880, a los 30 años. La pareja vivió un tiempo en Calistoga, en el Lejano Oeste. Escribió historias de viajes, aventuras y romance. Su obra es muy versátil: ficción y ensayo, entre otras.

A partir de ese año, la salud de Stevenson comenzó a empeorar. El matrimonio se mudó a Edimburgo, luego a Davos, Suiza, y finalmente se instaló en una finca que el viejo Stevenson les regaló, en el balneario de Bournemouth. Tres años más tarde partieron a Nueva York, donde Stevenson hizo amistad con Mark Twain, autor de Las aventuras de Tom Sawyer. Tras una breve estadía en San Francisco, deciden realizar un viaje hacia las islas del Pacífico Sur, donde finalmente se establecen con los hijos de Fanny, la hija de ésta, Belle, y la señora Stevenson (el padre del novelista había muerto para entonces). La relación de Stevenson con los aborígenes —que lo bautizan comoTusitala, ("el que cuenta historias")— es cordial, pero política: de hecho, el escritor toma partido por uno de los jefes locales contra la dominación alemana del archipiélago y escribe en la prensa británica sobre la penosa situación samoana. Escribió también una conocidacarta abierta, la Defensa del Padre Damián en Sídney, Australia, el 25 de febrero de 1890, contra al reverendo Dr. C. M. Hyde, de Honolulu, en Hawái.



Murió en 1894 de un ataque cerebral. Un año antes, relató en una carta: "Durante catorce años no he conocido un solo día efectivo de salud. He escrito con hemorragias, he escrito enfermo, entre estertores de tos, he escrito con la cabeza dando tumbos". Era conocida su afición al alcohol, lo que le había acarreado diversos problemas de salud. Su cuerpo fue enterrado en la misma isla, en el monte Vaea.

Stevenson solo llegó a cumplir 44 años; sin embargo su legado es una vasta obra que incluye crónicas de viaje, novelas de aventuras e históricas, como también lírica y ensayos. 



Requiem.


Bajo el vasto y estrellado cielo,
cavad la tumba y dejadme yacer allí.
Viví con alegría y muero con alegría,
y me he acostado a descansar con ganas.
Under the wide and starry sky,
dig the grave and let me lie.
Glad did I live and gladly die,
and I lied me down with a will.

Sea éste el verso que ustedes graben para mí:
“Aquí yace donde quería yacer;
ha vuelto el marinero, ha vuelto del mar;
y el cazador ha vuelto de la colina”.
These be the verse you grave for me:
„Here he lies where he longed to be;
home is the sailor, home from sea;
and the hunter home from the hill“.

Traducido por Aelfwine, del blog El Espejo Gótico.

Bibliografía:

Novelas.

  • La isla del tesoro (1883).
  • La flecha negra (1883).
  • Prince Otto (1885).
  • El extraño caso del Dr Jekyll y Mr Hyde (1886).
  • Kidnapped (1886).
  • The Master of Ballantrae (1889).
  • The Wrong Box (1889); con Lloyd Osbourne.
  • The Wrecker (1892); con Lloyd Osbourne.
  • Catriona (1893), también conocida como David Balfour; continuación de Kidnapped.
  • The Ebb-Tide en español La isla de la aventura (1894); con Lloyd Osbourne.
  • Weir of Hermiston (1896), inconclusa.
  • St. Ives: being the Adventures of a French Prisoner in England (1897), inconclusa, completada por Arthur Quiller-Couch.
  • En los mares del Sur. Relato de experiencias y observaciones efectuadas en las islas Marquesas, Pomotú y Gilbert durante dos cruceros realizados en las goletas Casco 1888 y Equator 1889

Libros de cuentos.

  • New Arabian Nights (1882)
  • More New Arabian Nights: The Dynamiter (1885); con Fanny Van De Grift Stevenson
  • The Merry Men and Other Tales and Fables (1887)
  • Island Nights' Entertainments]] (o bien South Sea Tales) (1893)
  • Fables (1896)

Poesía.

  • A Child's Garden of Verses (1885).
  • Underwoods (1887).
  • Ticonderoga: A Legend of the West Highlands (1887).
  • Ballads (1891)
  • Songs of Travel and Other Verses (1896)

Libros de viaje.

  • An Inland Voyage (1878).
  • Travels with a Donkey in the Cévennes (1879).
  • The Silverado Squatters (1883).
  • Across the Plains (de 1879–80, publicado en 1892).
  • The Amateur Emigrant (de 1879–80, publicado en 1895).
  • The Old and New Pacific Capitals (1882).
  • In the South Seas.
  • A Footnote to History, Eight Years of Trouble in Samoa (1892).

Otros.

  • Edinburgh: Picturesque Notes (1879)
  • Virginibas Puerisque, and Other Papers (1881)
  • Familiar Studies of Men and Books (1882)
  • Memories and Portraits (1887).
  • Aes Triplex (1887)
  • Father Damien: an Open Letter to the Rev. Dr. Hyde of Honolulu (1890)
  • Vailima Letters (1895)
  • The New Lighthouse on the Dhu Heartach Rock, Argyllshire (1995). Basado en un manuscrito de 1872 editado por R. G. Swearingen. California. Silverado Museum.
  • Sophia Scarlet (2008). Basado en un manuscrito de 1892 editado por Robert Hoskins. AUT Media (AUT University).

Como sus cuentos son bastante largos te invitamos a descargarlos y disfrutar de ellos:


Fuentes:

Wikipedia: Datos biográficos.
El espejo gótico: cuentos y poema.
Google: imágenes.