lunes, 15 de abril de 2019

La saga de los Confines, de Liliana Bodoc


Trilogía compuesta por los siguientes libros:

  • Los días del Venado (2000)
  • Los días de la Sombra (2002)
  • Los días del Fuego (2004)


Estas ediciones corresponden a la editorial Edhasa, bajo su sello Fantasy Nebulae.

En la antigüedad, los hombres se dividían en dos superficies: las Tierras Fértiles y las Tierras Antiguas.
En la primera habitaban distintos pueblos y civilizaciones en relativa paz, con sus costumbres y tradiciones rigiendo sus vidas. En las Tierras Antiguas, la calma se quebró el día en que la Muerte desobedeció y se convirtió en madre de Misaiánes, sembrador del Odio Eterno. La ambición de Misaiánes y todo el sufrimiento que esta acarreaba, crece y comienza a extender sus tentáculos, cruzando el mar y llegando como una oscuridad a las Tierras Fértiles, donde los hombres deberán unirse y crear alianzas inesperadas para hacerle frente a la maldad que se avecina. Contra la Magia de Misaiánes también se impondrá la Magia de los Brujos de la Tierra y aquellos que, divididos mucho tiempo atrás, deberán luchar para mantener vivo el Conocimiento.
Mientras Misaiánes observa el mundo desde su trono, los hombres se preparan para luchar o morir, porque rendirse ante el Odio no es una opción.
En las Tierras Fértiles un hombre llamado Cucub llega a Los Confines en busca de Dulkancellin, padre de familia y guerrero husihuilke, para llevarlo a la ciudad de Beleram donde se celebrará un concilio para poner en marcha la guerra. 
Dulkancellin, héroe indiscutido y protagonista del primer libro, deberá enfrentarse a enigmas e intrigas y anticiparse a los movimientos del enemigo. Su fuerza y valentía será el motor que durante los años venideros y las incontables batallas, motivará a los hombres de las Tierras Fértiles.
Pero no sólo Dulkancellin es un personaje importante: todos en su familia tienen un rol que interpretar contra el avance de la Oscuridad, desde Vieja Kush, matriarca de la familia, hasta la pequeña e inocente Wilkilén. Junto a ellos y junto al pueblo estarán siempre los Brujos: Kupuka, principalmente, el primero que conocemos y el más querido por todos, pero también Tres Rostros, Welenkín, Padrecito del Paso y El Masticador. Más adelante, y producto de una tragedia, un quinto brujo se unirá a ellos: el Ahijador. Todos ellos están más que dispuestos a dar sus vidas por salvar lo que aman.

Segunda portada de Los días del Venado. Dulkancellin y Cucub.


Al principio me costó avanzar con la lectura. Había algo que "faltaba", que no terminaba de convencerme y que estuvo a punto de hacerme abandonar la lectura. Después que identifiqué de qué se trataba todo fue más fácil. Como lector asiduo del género de fantasía épica o heroica, y habituados como estamos a leer autores norteamericanos, sobre todo, hay algo que debes saber: Bodoc tiene su propio estilo y no se parece al de nadie que haya leído hasta el momento. Liliana Bodoc fue una escritora argentina, fallecida recientemente, y por lo tanto es imposible que escriba siquiera similar a autores anglosajones. Su estilo poético, en el que constantemente hace su aparición el Realismo Mágico, es único. Y esto la mayoría del tiempo es maravilloso, y en otras ocasiones es algo decepcionante porque te quedas esperando un poco más de descripción, de ahondar más en los eventos.



Ilustraciones de las portadas internas del primer libro.


Son varios los años que dura la guerra. Los personajes se renuevan, aunque no por completo. Las historias continúan creciendo: la de Misaiánes y sus súbditos en las Tierras Antiguas, con sus brujos y sus comandantes dispuestos a luchar por llevar su reino al confín del mundo... o no. 

Ilustraciones de las portadas internas del segundo libro.

La Muerte, madre de Misaiánes, tiene protagonismo también, y quien menos se esperaba estará a su lado para hacerle dudar y comprender muchas cosas, hasta hacerla tomar partido finalmente.
En las Tierras Fértiles, los Supremos Astrónomos tienen sus propias decisiones que tomar.
Molitzmós, heredero del Pueblo del Sol, también tendrá algo que contar.
El amor prohibido nacerá entre un hombre y una mujer que deberán recorrer largas distancias durante mucho tiempo para intentar estar juntos.
En una cueva, apartado de todos, un niño se convierte en ave y ambos se convierten en el Ahijador, el quinto Brujo.



Ilustraciones de las portadas internas del tercer libro.
En el lugar más impensado surge la única esperanza de la gente de las Tierras Antiguas.
Y mientras los hombres y las mujeres intentan sobrevivir a la oscuridad que los acecha y les roba la voluntad de vivir.

Hay mucha magia en estas historias que conforman la lucha por el Bien o por el Mal de cada habitante del mundo antiguo. No sólo la magia, tal cual la conocemos, sino también el modo en que narra la escritora. Esto da a los libros un tono totalmente nuevo y especial: el de la leyenda. 
Los personajes destacan sobre toda la historia: muy bien construidos, dueños de sus destinos y autores de su propia leyenda, todos despiertan gran empatía en el lector. Lo que vuelve inevitable el conmoverse capítulo a capítulo. Ningún personaje desaparece del todo, pues sus enseñanzas, su ejemplo y su amor perduran a través del recuerdo de quienes permanecen.

La Saga de los Confines puede encuadrarse dentro de la literatura juvenil, que es el género que más desarrolló la autora. Pero yo no lo recomendaría. Cualquier lector que guste del género de fantasía podrá disfrutar inmensamente de los libros.

Existe un cuarto libro llamado Oficio de Búhos, que reúne cuentos ambientados antes y después de los tiempos narrados en la saga.
La trilogía fue recientemente reeditada en la edición de Debolsillo (Penguin Random House).

Sobre la autora:


Nació en la provincia de Santa Fe el 21 de julio de 1958, bajo el nombre de Liliana Chiavetta, y cuando tenía 5 años su familia se trasladó a Mendoza porque su padre iría a trabajar allí. Estudió Licenciatura en Letras en la Universidad Nacional de Cuyo y ejerció como docente de Literatura Española y Argentina en diversos colegios de la misma universidad.3​ Vivió en El Trapiche, un pueblo a 30 kilómetros de la ciudad de San Luis, hasta su muerte, producto de un paro cardíaco, ocurrida la madrugada del 6 de febrero de 2018. Se había convertido del catolicismo al islam,
La escritora Liliana Bodoc falleció en la madrugada del 6 de febrero de 2018. Murió súbita y aparentemente de un paro cardíaco. La noticia fue confirmada por Diego Gareca, el secretario de Cultura de la provincia de Mendoza. Bodoc y Gareca habían estado en Cuba hasta el día anterior a la muerte de la escritora, donde participaron en la 27ª edición de la Feria Internacional del Libro de La Habana.

Bibliografía:
  • 2000 - La saga de los confines - Libro 1: Los días del venado
  • 2002 - La saga de los confines - Libro 2: Los días de la sombra. Premio Calidoscopio de Venezuela (2003)​
  • 2003 - Diciembre Súper Álbum. Mención Destacados de Alija 2002-2003
  • 2004 - Sucedió en colores
  • 2004 - La saga de los confines - Libro 3: Los días del fuego
  • 2007 - Memorias impuras. Los padres
  • 2007 - Reyes y pájaros
  • 2007 - La mejor luna
  • 2008 - El espejo africano. Premio Barco de Vapor 2008.
  • 2008 - Cuando San Pedro viajó en tren
  • 2009 - Presagio de Carnaval
  • 2010 - El rastro de la canela
  • 2011 - Amigos por el viento
  • 2011 - El mapa imposible
  • 2012 - La entrevista
  • 2012 - Relatos de los confines - Oficio de búhos
  • 2013 - El perro del peregrino
  • 2013 - Memorias impuras (versión completa: Los Padres y Los Huérfanos)
  • 2015 - Tiempo de dragones 1: La profecía imperfecta
  • 2015 - Elementales - Libro 1: Ondinas
  • 2015 - Elementales - Libro 2: Salamandras
  • 2016 - Elementales - Libro 3: Silfos
  • 2016 - Elementales - Libro 4: Nomos
  • 2016 - Simi Titi
  • 2016 - Aprendiz de dragón
  • 2017 - Un mar para Emilia
  • 2017 - Tiempo de dragones 2: El elegido en su soledad
  • 2017 - "El Arte de los Confines: VENADO" (Libro álbum en coautoría con el ilustrador Gonzalo Kenny)
  • 2017 - Elisa, La Rosa Inesperada

Fuentes:

miércoles, 13 de marzo de 2019

Viaje al Oeste.Las aventuras del Rey Mono, autor Anónimo.



Título original: Hsi-you Chi
Editorial: Siruela
Año de esta edición: Abril, 2016
Traducción: Enrique P. Gatón e Imelda Huang-Wang

  
Viaje al Oeste recoge los avatares del monje Chen Hsüan-Tsang (Tripitaka) en su largo peregrinaje a la India en busca de escrituras budistas. Poco a poco, el peso de la acción pasa del monje viajero a sus tres discípulos, antiguos inmortales caídos en desgracia, que se verán obligados a sortear peligros y monstruos, cada vez más peligrosos y crueles, que se oponen a su propósito e alcanzar la Montaña del Espíritu, donde en recompensa a su fidelidad serán elevados a la categoría de budas. Su aventura se convierte en un auténtico viaje interior, en el que las visiones budista y taoísta de la realidad juegan un papel esencial.
  La presente traducción, directa del chino, es una de las escasísimas de la obra completa en una lengua occidental.

  Como dicen los protagonistas del libro "llevaba yo que sé la de tiempo" deseando leer este libro, que continuamente se aproximaba a mí mediante otros libros y artículos. El Rey Mono, el Hermosísimo Rey de los Monos, ¿quién era? ¿Por qué tenía una trascendencia tan importante en la literatura, no sólo oriental, sino universal?
  La leyenda del Rey Mono se remonta a siglos atrás en la historia de China. Se han encontrado documentos que atestiguan la difusión que tuvo bajo diferentes expresiones artísticas, tanto teatro como poesía, la ópera y la danza. De hecho, Viaje al Oeste se ha estado escribiendo durante siglos, desde el VII al XVI y aún en nuestros días es posible hallar adaptaciones de la que hoy conocemos como novela, que a su vez ha sido base de inspiración para la creación de otras tantísimas obras antiguas y actuales.
  La raíz de la historia se remonta al verdadero Chen Hsüan-Tsang, nacido en Henan en el año 596, aproximadamente, y convertido en monje en una época en la que China estaba sufriendo profundos cambios, pues era la transición de la dinastía Suei a la Tang, lo que llevó a la unificación del país y a la consolidación de su economía, y el resurgimiento de las doctrinas religiosas y filosóficas que imperaban hasta entonces. Chen Hsüan-Tsang sueña con viajar a la India en busca de escrituras sagradas, pero el emperador Tang no se lo permite, por su seguridad. Sin embargo, el monje decide emprender dicho viaje haciéndose pasar por mercader. Su peregrinaje dura unos dieciséis años y cuando finalmente regresa a China lo hace portando 657 rollos de escrituras budistas, a las que dedicaría el resto de su vida para traducir, empleándose además en la narración de sus peripecias.
  El viaje del monje inspira muchas obras, pero no es hasta el siglo XVI cuando finalmente aparece publicada esta historia con el formato de novela. Dividida en cien capítulos, un número clave en este caso, pues representa la perfección (los números tienen una gran importancia en la cultura china pues todos simbolizan algo), narra la historia del monje Chen Hsüan-Tsnag, renombrado Tripitaka Tang por el emperador de los Tang, en compañía de tres discípulos inmortales: Sun Wu-Kung, también llamado Peregrino Sun y reconocido como el Rey de los Monos, Gran Sabio, Sosia del Cielo; Chu Wu-Neng, también llamado Chu Ba-Chie, Mariscal de los Juncales Celestes; Sha Wu-Ching, también llamado Bonzo Sha, Encargado-de-levantar-la-cortina. A su vez los acompaña el hijo del Dragón del Océano Occidental, devenido en caballo después de devorar a la montura original del monje.
  Estos inmortales, al igual que el monje Tang, emprenden un viaje iniciático, pues todos han tomado la fe budista después de conseguir el perdón de la Bodhisattva Kwang-Ing, una deidad encomendada a encontrar un monje digno de emprender tal hazaña, a condición de convertirse en discípulos del monje y de protegerlo a lo largo del viaje.
  Todos ellos han sido sometidos a castigos por parte de los Cielos, por desobedecer sus reglas, y se han convertido en monstruos.
 Ba Chie, por ejemplo, era el Mariscal de los Juncales Celestes, y después de emborracharse y hacerle proposiciones indecorosas a una deidad, fue expulsado de los Cielos y su alma reencarnó en el cuerpo de un cerdo que dedicó años a perfeccionar las prácticas taoístas. El Bonzo Sha, por su parte, era el Encargado-de-levantar-la-cortina, un ser humano que estudió y perfeccionó las prácticas hasta que se ganó el favor de los cielos y consiguió dicho título, hasta que cometió el error de romper una copa durante una fiesta. Desterrado de los Cielos, se dedicó a devorar hombres y todo tipo de criatura. 
  El Rey de los Monos, por su parte, es, para mí, el protagonista absoluto de esta historia.     Nacido del corazón de una montaña cuando el Caos devino en Orden, vivió entre los monos comunes durante años, pero evidentemente no era un mono más: sus ojos despedían tal luz dorada que sólo podía evidenciar su origen divino. Espantado ante la idea de la muerte, decide salir al mundo en busca de un maestro que le enseñe cómo alcanzar la inmortalidad. Y lo consigue, después de muchos años y finalmente regresa a la Montaña de Flores y Frutos e instruye a algunos monos de su confianza. Pero, no conforme con eso, decide ascender a los Cielos y reclamar para sí un título. El Emperador de Jade decide nombrarlo Pi-ma (caballerizo de los establos celestes) y Sun Wu-Kung accede al cargo esperando gozar de distinciones y placeres como cualquier otra deidad. Pero al descubrir que su título no acarrea nada de esto, decide revelarse contra el Cielo hasta que es nombrado Gran Sabio, Sosia del Cielo, otro cargo que él ignora que es sólo honorífico y que no le otorga mucha distinción. El Mono se queda en los Cielos y se le encarga cuidar del Jardín de los Melocotones, pero esto no puede terminar bien: el Mono se come los Melocotones que han esperado diez mil años para madurar y arruina la Fiesta del Melocotón. Y además, en su huida después de haber cometido tal crimen, se come las pastillas de la inmortalidad. Tales crímenes le valen soportar una serie de castigos pensados para acabar con su vida. Pero es un inmortal, y al final logra escapar con todos los dioses empeñados en darle caza. Después de múltiples batallas en las que no logran vencerlos, es Buda quien finalmente lo atrapa y lo castiga a pasar la eternidad enterrado bajo una montaña, sin poder consumir alimento ni saciar la sed.
  Quinientos años son los que pasa bajo la montaña hasta que la Bodhisattva Kwang-Ing llega con el monje Tripitaka y se le concede el perdón a cambio de emprender el viaje en su compañía y abrazar la fe budista.
  Ahí es cuando finalmente comienza el viaje, un viaje plagado de pruebas cada vez mas difíciles, en las que la vida del monje Tang correrá un riesgo continuo y sólo la unidad de sus discípulos, sus poderes mágicos, astucia e inteligencia, y fuerza extraordinaria, podrán librarlo y llevarlo hacia la Montaña del Espíritu, donde se encontrará en presencia de Buda y este le hará entrega de las escrituras capaces de brindar paz a las Tierras del Este.
  El viaje al Oeste es una continua lucha contra demonios y espíritus, un enfrentamiento constante entre el bien y el mal, con el único propósito de mantenerse fuertes y alcanzar su fin.
  Son más de dos mil páginas, cien capítulos divididos en cinco partes: la primera narra el nacimiento de Sun Wu-Kung, la segunda es cuando Buda decide hacer entrega de las escrituras, la tercera cuenta la historia del monje Tripitaka y habla de su familia y del viaje que el Emperador Tang debe realizar a los infiernos y la consecuente misión de ir en busca de las escrituras, la cuarta parte, la más extensa, narra las viscisitudes del viaje, y la quinta es cuando finalmente alcanzan las tierras del Oeste y regresan a su patria con las escrituras.
  Catorce años de viajes, miles de años de historia... ¿y su autor?
 Como comenté más arriba, el Viaje al Oeste comenzó a narrarse después de la peregrinación que hizo el verdadero Chen Hsüan-Tsang. Cientos de obras conocidas y de las que no existen pruebas hoy en día, conformaron la leyenda. Pero no fue hasta el siglo XVI que un escritor decidió unificarlas en una novela, otorgándoles una estructura, y conformando el libro que al día de hoy sigue presente en la cultura china. Se desconoce la identidad de dicho autor, pero se especula que pudo tratarse de Wu Cheng-En un experimentado literato nacido en el 1500. Sin embargo, otros documentos difieren y adjudican la autoría a otros, por lo que la obra es conocida hoy por hoy como de autor anónimo.

  Viaje al Oeste es un libro comparado con La Iliada por el modo en que fue creado (mediante diferentes poetas y artistas hasta que llegó a adjudicarse a un único autor que la unificó), y con El Quijote de la Mancha, por ser un libro iniciático, con gran relevancia de sus personajes.

  Esta edición de Siruela, la más completa que existe no sólo en nuestro idioma, sino en cualquier otro del mundo Occidental, nos permite leerla y disfrutarla con mucha claridad y placer, ayudándonos a comprender muchas de las metáforas, doctrinas y filosofías que figuran en el libro, gracias a las múltiples notas que se le adjuntan.

  Viaje al Oeste es, además, una novela en la que figuran gran cantidad de poemas y alusiones a  múltiples artistas. Sorprende hallar referencias a autores, pintores, músicos y filósofos de todas las eras, de siglos y siglos de existencia, en una obra que se puede leer cómodamente.

  Acción, aventuras, mucho humor y revelaciones sobre el mundo exterior y el interior de una persona, conforman esta increíble historia que vale mucho la pena leer, que se disfruta desde el comienzo y que seguramente se queda en la memoria del lector, como una perlita que brilla de continuo por su magistralidad.

Viaje al Oeste ha sido adaptado al cine y a la pequeña pantalla en muchas oportunidades. En Youtube es posible encontrar algunas películas completas y vídeos en los que se lee cada capítulo.



Viaje al Oeste. Las aventuras del Rey Mono ha sido inspiración para la creación de Gokū no Daibōken, Dragon Ball, el vídeojuego  Enslaved: Odyssey to the west, el cómic Monkey King, Adventures from China, escrito por Wei Dong Chen, y en infinidad de obras más donde se hace referencia a la novela o a sus protagonistas.



Fuentes: notas introductorias a la novela, escritas por Jesús Ferrero (prólogo) y los traductores Enrique P. Gatón e Imelda Huang-Wang.
Youtube

jueves, 22 de noviembre de 2018

Trilogía marciana, de Kim Stanley Robinson




Títulos que componen la trilogía:

Marte Rojo (1992)
Marte Verde (1993)
Marte Azul (1996)

   Es el año 2027 y cien hombres y mujeres llegan al planeta Marte. Son las mentes más brillantes del mundo, científicos de todas las áreas. Su misión, para la que han sido preparados durante un año y elegido entre cientos de aspirantes, es convertir al gran planeta rojo en uno sustentable para la vida humana. Trabajarán codo a codo para desarrollar la más importante labor de sus vidas: convertir un planeta no apto para la vida en uno con iguales características a las de la Tierra; en otras palabras, terraformar. ¿Cuál es el motivo? La Tierra se encuentra sobrepoblada y el avance del cambio climático complica aún más la situación. Con Marte "terraformado" los humanos tienen una oportunidad para combatir los problemas demográficos y por lo tanto el trabajo es incesante. Pero... no todos están de acuerdo con modificar la atmósfera y el aspecto de Marte. Diferentes ideologías alzan su voz. Se forman dos importantes bandos: "los rojos", que apelan a mantener Marte tal cual es, con cambios apenas perceptibles, y que la humanidad se adapte aunque eso consista en vivir en carpas oxigenadas toda la vida y salir al exterior en traje y casco (movimiento que lidera Ann Clayborne); y aquellos que están deseosos por poner en práctica experimentos que permitan terraformar cuanto antes, algo que puede ocurrir, quizás, durante cientos de años. En este último bando destaca Sax Russell, quien idea los principales artilugios y pone en marcha el más grande experimento de la humanidad.
   Sin embargo, no son estos los únicos modos de pensar que surgen entre "los primeros cien". La política tiene un gran peso en este primer libro, durante los primeros años, y cobrará más fuerza aún en los siguientes, cuando nuevos habitantes del planeta expongan sus pensamientos y defiendan incluso con sus vidas aquello en lo que creen.
   Destaca, por ejemplo, la "aerofanía" que propone Hiroko Ai, un movimiento espiritual que además sentará las bases para derrotar el patriarcado y dar a la mujer el poder suficiente para igualar e incluso superar al hombre en muchas áreas. Hiroko se convierte en una leyenda viva a la que siguen varios de los primeros cien y que descubrirá en ese mundo inhóspito una forma de vida pacífica, conectada con la naturaleza y el espíritu. El personaje de Hiroko cobra mucha trascendencia y su forma de ver las cosas sienta las bases para la filosofía de los primeros marcianos, los "nissei", es decir, la primera generación de niños nacidos en Marte (que además son criados juntos, no necesariamente saben quién es su padre pero sí su madre, aunque no todos han nacido de sus vientres sino que han sido gestados artificialmente; se les conoce como "ectógenos").
   Pero pese a los debates y las constantes escaramuzas, los años siguen su curso... algo que el lector no necesariamente percibe, quizás porque se encuentra sumergido en muchas y largas explicaciones sobre los experimentos y las máquinas que se desarrollan. Entre ellos destacan algunos que tendrán mucho peso en las tramas de los próximos libros: se crea un ascensor espacial que permite conectar un asteroide de Marte con la superficie terrestre y genera un nuevo interés en el planeta, pues de repente es posible la exportación de materiales de Marte a la Tierra, algunos ya imposibles de encontrar en nuestro planeta, así que de repente muchos países buscan hacerse con el control del ascensor para enriquecerse. El ascensor también permite que los humanos viajen en masa a Marte, en un viaje que dura varios meses, el suficiente para permitir la adaptación de una gravedad a la otra. Los humanos llegan de todas partes del globo terráqueo a Marte y no todos los que están allí para recibirlos consideran una buena idea permitir ese flujo constante de nuevos habitantes.
   Como la situación no era lo suficientemente crítica, un grupo de científicos en Marte crea el "tratamiento gerentológico", que mediante una reestructuración del ADN no sólo cura la mayoría de las enfermedades sino que además retrasa la vejez. Así que ahora tenemos un planeta sobrepoblado, un mundo en ciernes y humanos "inmortales" (la muerte no se erradica, por supuesto, algunas enfermedades no pueden ser vencidas por el tratamiento y los accidentes ocurren). El estado es crítico, sobre todo en la Tierra donde el tratamiento tiene un valor, por supuesto, y sólo los más favorecidos pueden acceder a él. La violencia crece, y también ocurre en Marte, que se apronta para sufrir su primera revolución y la caída de sus principales personajes.

   Has llegado hasta aquí, ¿qué te ha parecido lo que te he contado? Interesante, ¿verdad? Pues es lo que ocurre, básicamente, en el primer libro. Un primer libro que es como un gran experimento también, porque no sólo el autor nos está diciendo "es posible habitar el planeta rojo" sino que también quiere que lo vivamos a través de sus personajes. Y para ello elige a ocho de "los primeros cien" para narrar la historia desde la posición de cada uno de ellos. Todos hombres y mujeres con personalidades muy fuertes y diferentes, que chocan entre sí, que se aman y que se odian y que están destinados a hacer historia. Te encuentras con John Boone y Frank Chalmers hablándote de política, de resentimientos, desde sus formas de verlo todo negativas o positivas. Está Nadia, una joven rusa que siempre está trabajando en algo nuevo y a través de ella podemos conocer varios de los proyectos que se llevan a cabo y cuáles pueden ser los resultados que den a futuro. Maya, también rusa, es la que involucra más su lado emocional porque se encuentra fuertemente atraída por Boone y Chalmers pero también es muy firme en su forma de pensar. Todos ellos aportan una perspectiva diferente, involucran también a otros personajes que quizás no tengan un gran peso en la historia pero que debemos conocer porque más tarde eso puede cambiar.
   Pero este primer libro es arduo. Quizás sepan que los libros de Kim Stanley Robinson, y sobre todo esta trilogía marciana, se encuentran dentro de un subgénero de la ciencia ficción denominado hard science fiction, lo que quiere decir que se le da mucha relevancia a los aspectos científicos y técnicos de la historia. Todas las áreas científicas tienen cabida en esta historia, y de todas tenemos vislumbres en mayor o menor medida. Así que entre eso, contar una historia y tener unos cuantos personajes principales, la historia es muy vasta. Y algunas cosas pueden quedar algo de lado. En mi opinión, lo que hace más "difícil" relacionarse con la historia en este primer libro es que no llegas a conocer bien a los personajes. No hay un acercamiento humano a ellos, conocemos sus mentes científicas pero los vislumbres de sus personalidades y sus emociones son muy breves. Cuesta mucho empatizar con ellos al principio, elegir un bando, incluso interesarte por lo que pueda ocurrirles. 
   Sabes que estás frente a personajes que serán muy trascendentales para el resto de la trama pero no llegas a conocerlos bien.
   Y, ¿sabes? No lo harás hasta el tercer libro. Por supuesto, para entonces ya habrás conocido más de cada uno porque se va produciendo ese dichoso acercamiento. Ya no es todo "trabajo trabajo trabajo"; ahora descubren, o re descubren, sus capacidades para sentirse felices, solos, cansados, amados, y atemorizados... Así es Marte Verde, un libro donde los cambios comienzan a notarse y a afectar las vidas de todos. Llegan a la historia nuevos personajes, otros ya han desaparecido. Son pocos los que se mantienen en primer plano. La vida y las posibilidades surgen en cada rincón del planeta... y no olvidemos que la Tierra sigue ahí, su situación empeorando día a día.

   Kim Stanley Robinson se documentó y trabajó junto a la NASA durante veinte años antes de comenzar a escribir estos libros. Y, más allá de lo ingeniosos que son, de las propuestas de toda índole que ofrece, es muy interesante (y aterrador) encontrar en la trama efectos que vive la Tierra a causa del cambio climático. El nivel del mar ha crecido y muchas ciudades y países completos han quedado bajo agua, inhabitables. Las personas deben hacinarse en las tierras altas. El consumismo ya no es tan importante como el hecho de tener qué comer y agua potable. La vida ha cambiado drásticamente y en el proceso se ha perdido mucho. Y es genial como el autor nos muestra esto a través de Art, un terrícola que se ve obligado a darle un giro a su vida y pronto se encuentra viajando a Marte como portador de una propuesta que una de las más importante "trans" (transnacionales) quiere dar a conocer a los rebeldes. Y Art es un personaje muy bien creado, con él empatizas desde el principio, no hay distancias, quizás porque "está aquí" y puedes verte reflejado en él. Pero además, más adelante una delegación marciana viaja a la Tierra y a través de un nativo de Marte puedes ver nuestro planeta, o lo que va quedando de él, y también es estremecedor ese relato que Nirgal hace para nosotros.

   Mientras tanto, Marte sigue cambiando. Y con él cambian sus habitantes, que son cada vez más, cambian las ideologías y se diversifican las opciones de vida. Ahora no sólo Marte es el único planeta que los humanos han salido a conquistar: Urano, Venus y Júpiter comienzan a recibir a los primeros humanos que estudian su atmósfera para encontrar el modo adecuado de terraformar. De nuevo es muy interesante toda la información que el autor brinda sobre estos planetas y las formas de vida que se desarrollan en ellos.
   Pero mientras la vida llega y progresa en otros sistemas, también la muerte vuelve a reconquistar terreno y los que van quedando de "los primeros cien" deben embarcarse en un nuevo experimento.
   Marte azul es el escenario de una nueva y gran revolución que se viene gestando desde hace rato. Y de una guerra en ciernes. También afloran muchas emociones y vivencias de las memorias de "los primeros cien", y a través de ellos terminamos de conocerlos y de conocer a quienes ya no están. 
   Los cambios ocasionados por la terraformación, en Marte, son abrumadores. Y, aunque este tercer libro no es tan ameno y atrapante como el segundo, su final no te decepciona. 

   Considero esta trilogía una de las más interesantes y vastas, muy bien pensadas, dentro del género. El autor no dejó nada al azar, se preocupó por muchos detalles de la historia, sus personajes debaten constantemente temas de gran interés, como las formas de gobierno cuando están creando la constitución marciana, y, aunque pueda ser complicado de visualizar a veces, para alguien como yo que desconoce el tema, es muy interesante leer sobre el desarrollo de proyectos de la terraformación y preguntarse si realmente sería posible lograr algo así. 

   Si te interesa el género te gustarán estos libros. Son tres, sí, pero existe un cuarto libro considerado "complemento" de la trilogía y que se publicó en 1999, se llama Los marcianos. Lamentablemente, no lo tengo aún, pero sería interesante leerlo y saber "qué pasó después..."


Sobre el autor




Kim Stanley Robinson (Waukegan, Illinois, 23 de marzo de 1952) es un escritor estadounidense que ha cultivado fundamentalmente el género de la ciencia ficción. Ha publicado diecinueve novelas y numerosos cuentos cortos. Muchas de sus historias tratan de temas ecológicos, culturales y políticos, usando, generalmente, científicos como héroes. Robison ha ganado varios premios, incluyendo el premio Hugo a la mejor novela, el premio Nébula a la mejor novela y el Premio Mundial de Fantasía. Titulado en las universidades de California, Boston y San Diego, escribe su tesis doctoral acerca de las novelas de Philip K. Dick. Tras vivir en California, Washington D.C. y en Suiza durante los años 1980, actualmente está asentado en California.


Obra

Su obra ha sido catalogada por los críticos como "ciencia ficción literaria" y a menudo sus libros tratan acerca de la ecología y sociología. Su obra cumbre es, sin duda, la Trilogía marciana, un ejemplo de ciencia ficción dura. Sus obras son:

  • La playa salvaje (The Wild Shore, 1982)
  • Icehenge (1984)
  • La costa dorada (The Gold Coast, 1988)
  • Trilogía marciana
  1. Marte rojo (Red Mars, 1992)
  2. Marte verde (Green Mars, 1993)
  3. Marte azul (Blue Mars, 1996)
  4. Los marcianos (The Martians, 1999), complemento a la trilogía
  • Antártida (Antarctica, 1997)
  • Tiempos de arroz y sal (The Years of Rice and Salt, 2002)
  • Trilogía de la ciencia en la capital
  1. Señales de Lluvia (Forty Signs of Rain, 2004)
  2. Fifty Degrees Below (2005)
  3. Sixty Days and Counting (2007)
  • El sueño de Galileo (2009)
  • 2312 (2012)
  • Chamán (2013)
  • Aurora (2015)
  • Nueva York 2140 (2017)


Premios
  • 1984: Premio SF Chronicle de relato largo por Black Air
  • 1987: Premio Nébula a la mejor novela corta por The Blind Geometer
  • 1991: Premio John W. Campbell Memorial por Pacific Edge
  • 1991: Premio Locus a la mejor novela corta por A Short, Sharp Shock
  • 1992: Premio SF Chronicle de relato por Vinland the Dream
  • 1993: Premio Nébula a la mejor novela por Marte rojo
  • 1994: Premio Británico de Ciencia Ficción de novela por Marte rojo
  • 1994: Premio Hugo a la mejor novela por Marte verde
  • 1994: Premio Locus a la mejor novela de ciencia ficción por Marte verde
  • 1997: Premio Ignotus a la mejor novela extranjera por Marte rojo
  • 1997: Premio Locus a la mejor novela de ciencia ficción por Marte azul
  • 1997: Premio Hugo a la mejor novela por Marte azul
  • 1998: Premio Ignotus a la mejor novela extranjera por Marte verde
  • 1998: Premio Gigamesh de novela por Marte verde
  • 1999: Premio Seiun por Marte rojo
  • 1999: Encuesta Locus sobre mejor novela corta de todos los tiempo: Green Mars (1985) - Puesto 23º
  • 2003: Premio Locus a la mejor novela de ciencia ficción por Tiempos de arroz y sal
  • 2012: Premio Nébula a la mejor novela por 2312

Fuente:

sábado, 15 de abril de 2017

En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust.



Título: En busca del tiempo perdido
Título original: À la recherche du temps perdu
Volúmenes que componen la novela: 

Por la parte de Swann (Du côté de chez Swann, 1913)
A la sombra de las muchachas en flor (À l'ombre des jeunes filles en fleurs, 1919)
Por la parte de Guermantes (Le Côté de Guermantes, 1921)
Sodoma y Gomorra (Sodome et Gomorrhe I et II, 1922)
La Prisionera (La prisonnière, 1925)
Albertine desaparecida (Albertine disparue, 1927)
El tiempo recobrado (Le temps retrouvé, 1927)

Editorial: Debolsillo
Año de publicación: 2010

Hace casi un año daba inicio a la lectura de esta vasta y extensa novela de Marcel Proust titulada En busca del tiempo perdido y que fue publicada en siete volúmenes entre los años 1913 y 1927.
Se trata de una novela clásica ya y de lectura obligada para quienes gustan de incursionar en la literatura, ya sea como escritor o como lector comprometido. De corte autobiográfico, que hoy diríamos meta literaria, es un discurso interno plagado de poesía, filosofía y búsqueda continua de la esquiva felicidad. Y es, quizás debido a su extensión o a que se ha convertido en referente de autores como James Joyce o Vladimir Nábokov, que pueda parecer una novela de lectura ardua y hasta podría mencionarse por allí la palabrita esa tan descortés... "aburrida". Lejos de ser algo de esto, En busca del tiempo perdido es una novela que se puede disfrutar ampliamente, sea por los personajes que en ella aparecen y que evolucionan (o involucionan, según como prefiera verlo el lector) a lo largo de la historia, o las frases, descripciones, re descubrimiento de emociones, lugares y deseos que, junto al personaje narrador, vive y siente también el lector.
Podría considerarse que el tema de la novela es el tiempo, ese tan escurridizo que no nos permite sentir como se debe y el que es necesario re visitar y re construir para analizar aquello que hemos vivido y experimentar con propiedad lo que tal experiencia, persona o lugar han sido para nosotros, de qué modo han influido en nuestro ser y en nuestras decisiones. Por lo que, si bien en la novela tenemos un personaje principal, mediante el cual vemos y conocemos, este personaje se encuentra en constante cambio, en constante re descubrimiento de sí mismo y el lector, que no puede evitar sentirse identificado con él, también sufre estas alteraciones, también se re descubre así mismo.
En el séptimo tomo de la novela, titulado El tiempo recobrado, Marcel, autor y personaje -aunque más acertado sería decir Marcel autor como Marcel personaje, pues no necesariamente se trata de la misma persona- dice:
.... me daba cuenta de que un gran escritor no debe inventar, en el sentido corriente, ese libro esencial, el único libro verdadero, puesto que ya existe en cada uno de nosotros, sino traducirlo. El deber y la tarea de un escritor son los de un traductor.

Así el Marcel narrador, el Marcel autor y el lector mismo son también protagonistas de la novela, constantes autores y lectores de la novela propia, la esencial, que parte de la vida misma de cada uno, escrita desde el comienzo de nuestras vidas y explorada constantemente por nuestra psique en busca de recuerdos y remembranzas de todo tipo.
¿Quién escribe la novela, entonces? Podría decirse que la novela no existe, que estamos leyendo algo que no llegó a escribirse, pues el Marcel narrador pasó muchos años dilatando el momento de comenzar a trabajar, dejándose arrastrar a las reuniones y fiestas de la alta sociedad, por la que sentía una gran fascinación y necesidad de pertenencia, y también por sus diversos amores, que le infundían un ánimo acechante y una necesidad de control constante sobre el ser amado, porque sus celos lo agobiaban hasta límites ridículos. Además, tanto el Marcel narrador como el Marcel autor tenían una salud muy frágil, a la que se sumaba su(s) hipocondría(s). Es recién en la edad madura cuando el Marcel narrador sufre una especie de epifanía y se da cuenta de que no debe esperar a la imaginación, a las musas, para comenzar a escribir ese libro tan anhelado durante toda su vida: el libro ya fue escrito, pues ha vivido. Ahora sólo es necesario recobrar el tiempo, aprehender nuevamente todos esos retazos de vida que ha dejado escapar en el momento presente y volcarlos al papel. El inconveniente que se presenta ahora al narrador es, a su vez, el tiempo, los límites que éste puede poner a la vida, y cuanta voluntad y esfuerzo debería extraer de sí mismo para dedicarse a dicha tarea.

Marcel Proust falleció antes de terminar de escribir En busca del tiempo perdido. De la edición y publicación de los tres últimos volúmenes se encargó su hermano menor. Por esto nunca sabremos si finalmente el narrador logró escribir su obra, la que presuntamente hemos leído, o si un Marcel autor es quien crea la obra, que es siempre ajena al Marcel narrador y protagonista. Es como sumergirse en un continuo bucle del tiempo, donde uno es autor y creador y a su vez no lo es.
Estos saltos temporales se dan constantemente en la novela, donde podemos saber quién fue, qué dijo, qué vivió un personaje, mientras el protagonista charla con él en un tiempo presente, y a su vez menciona como al pasar como tal comentario o suposición se puede concretar o no años después, incluso cuando  ya ha sobrevenido la muerte.



Aparte del protagonista, Marcel, de quien ya hemos mencionado que se trata de un hombre sin profesión ni trabajo, que dedica su tiempo a diversos estudios de las artes, como la literatura, la pintura, la escultura y la música, y también a moverse en un medio al que no pertenece, pues, si bien ha nacido en una familia burguesa adinerada, no tiene ascendencia noble, en la novela encontramos muchos otros personajes interesantes, aunque se hace más hincapié en los personajes femeninos, no sólo aquellos con los que el protagonista se encuentra relacionado amorosamente, sino los que han marcado su vida: su madre, su abuela, incluso su sirvienta Françoise. Como el protagonista ha sido criado principalmente por su madre y abuela, la importancia que tienen para él es constante. También las mujeres a las que ama lo son: Gilberte, su primer amor, la duquesa de Guermantes, su amor imposible, y Albertine, su amor más complejo. Otras mujeres, como la señora Verdurin y Odette de Crécy tienen gran peso en la historia, y es interesante ver cómo cambian sus vidas a lo largo de los años y cuanto poder destructivo y constructivo tienen con un simple gesto o una palabra, a merced de sus intereses o caprichos. Los personajes masculinos importantes son Charles Swann, que es a quien más llegamos a conocer y cuya historia se nos presenta ya en el primer libro, Por la parte de Swann, que además cuenta con una segunda parte, que antes se publicaba en un tomo aparte, Un amor de Swann, quien además tuvo mucha influencia en el protagonista; Robert de Saint Loup, amigo de Marcel y enlace para que pudiera conocer a los duques de Guermantes; el barón de Charlus, un hombre de gran poder y carácter y que no por nada conocemos en el libro Sodoma y Gomorra; Bloch, amigo también de Marcel que comparte su pasión por la literatura pero quien sí se dedica a la escritura; y Bergotte, escritor al que Marcel admira profundamente y que termina siendo una gran decepción para él cuando finalmente lo conoce.
Muchos de estos personajes, como es de suponer, están inspirados en personas a las que Proust conoció y son el marco ideal para poder comparar diversos mundos (el cotidiano, el opulento, el del ejército, el artístico), y ver cómo estos son alterados por el paso del tiempo, sobre todo cuando se desencadena la Primera Guerra Mundial.
El último libro es el de más peso, no sólo por el cambio que se genera en el protagonista, sino porque, víctimas del paso del tiempo, las costumbres, los mundos selectos, la alta sociedad, París mismo y el mundo, se encuentran radicalmente cambiados, muchos a un paso de desaparecer.
Por eso, si llegaba a disponer de bastante tiempo para realizar mi obra, no dejaría de describir en primer lugar a los hombres, aunque con ello los hiciera parecer seres monstruosos, como ocupantes de un lugar tan considerable, junto al -tan limitado- que les está reservado en el espacio, un lugar, al contrario, prolongado sin medida, ya que tocan simultáneamente, como gigantes sumergidos en los años, épocas tan distantes, entre las cuales tantos días han ido a situarse... en el tiempo.

En un punto de la novela es la intención del protagonista que, al escribir su obra, el lector pueda a llegar a reconocerse en él, a convertirse en él. En mi caso sé que dicho afán se cumplió por parte del autor, pues en muchos momentos me sentí muy identificada con él, compartí su alegría y su dolor, su decepción, su agobio y también su gran necesidad de la literatura, sobre todo, capaz de quitarnos el sueño y enfrentarnos a su vez a nuestros mayores temores.
Quien decida incursionar en la lectura de En busca del tiempo perdido no sentirá precisamente que ha perdido el tiempo entre sus páginas, sino que de ellas ha salido más enriquecido.


Adaptación de El tiempo recobrado

Y si leíste los libros y quieres conocer cómo puede sonar la sonata de Vinteuil...



Sobre el autor




Nacido en París el 10 de julio de 1871, el nombre completo de este escritor francés es Valentin Louis Georges Eugène Marcel Proust. Hijo de Adrien Proust, un prestigioso médico de familia tradicional y católica, y de Jeanne Weil, alsaciana de origen judío, dio muestras tempranas de inteligencia y sensibilidad. A los nueve años sufrió el primer ataque de asma, afección que ya no le abandonaría, por lo que creció entre los continuos cuidados y atenciones de su madre. En el liceo Condorcet, donde cursó la enseñanza secundaria, afianzó su vocación por las letras y obtuvo brillantes calificaciones. Tras cumplir el servicio militar en 1889 en Orleans, asistió a clases en la Universidad de La Sorbona y en la École Livre de Sciences Politiques.

Durante los años de su primera juventud llevó una vida mundana y aparentemente despreocupada, que ocultaba las terribles dudas que albergaba sobre su vocación literaria. Tras descartar la posibilidad de emprender la carrera diplomática, trabajó un tiempo en la Biblioteca Mazarino de París, decidiéndose finalmente por dedicarse a la literatura. Frecuentó los salones de la princesa Mathilde, de Madame Strauss y Madame de Caillavet, donde conoció a Charles Maurras, Anatole France y Léon Daudet, entre otros personajes célebres de la época.

Sensible al éxito social y a los placeres de la vida mundana, el joven Proust tenía, sin embargo, una idea muy diferente de la vida de un artista, cuyo trabajo sólo podía ser fruto de «la oscuridad y del silencio». En 1896 publicó Los placeres y los días, colección de relatos y ensayos que prologó Anatole France. Entre 1896 y 1904 trabajó en la obra autobiográfica Jean Santeuil, en la que se proponía relatar su itinerario espiritual, y en las traducciones al francés de La biblia de Amiens ySésamo y los lirios, de John Ruskin.

Después de la muerte de su madre (1905), el escritor se sintió solo, enfermo y deprimido, estado de ánimo propicio para la tarea que en esos años decidió emprender, la redacción de su ciclo novelesco En busca del tiempo perdido, que concibió como la historia de su vocación, tanto tiempo postergada y que ahora se le imponía con la fuerza de una obligación personal. Anteriormente, había escrito para Le Fígaro diversas parodias de escritores famosos (Saint-Simon, Balzac, Flaubert), y comenzó a redactar Contre Sainte-Beuve, obra híbrida entre novela y ensayo con varios pasajes que luego pasarían a En busca del tiempo perdido.

Consumado su aislamiento social, se dedicó en cuerpo y alma a ese proyecto; el primer fruto de ese trabajo sería Por el camino de Swann (1913), cuya publicación tuvo que costearse él mismo ante el desinterés de los editores. El segundo tomo, A la sombra de las muchachas en flor (1918), en cambio, le valió el Premio Goncourt. Los últimos volúmenes de la obra fueron publicados después de su muerte por su hermano Robert.


miércoles, 6 de julio de 2016

La gramática del amor, de Rocío Carmona



Título original: La Gramática del Amor
Autor: Rocío Carmona
Año de publicación: 2011
Editorial: La Galera
Año de edición: 2011


A sus dieciséis años, recién comenzado el curso en un internado inglés, Irene conoce el amor por primera vez. Pero las cosas no resultan tal y como ella espera, y pronto se encuentra perdida en una tempestad de sentimientos que conducen su alma hacia acantilados más profundos que los de Cornualles, el lugar donde estudia. Para superar la tormenta tiene la suerte de contar con Peter, su profesor de gramática inglesa, que la embarca en un viaje fascinante y de consecuencias inesperadas por las mejores obras de la literatura romántica de todos los tiempos.

Mientras leía esta novela no pude evitar comentar que  me parecía un embole, y estuve a punto de abandonarlo. Pero decidí continuarlo y lo cierto es que leí las 240 páginas que me quedaban con rapidez debido a que una vez que salen del tema "oh Dios mío soy el hazmerreír de la escuela porque expuse mis sentimientos" la cosa se vuelve más fluida.
Esta es una historia protagonizada por adolescentes y dirigida a ese público lector. Pero para públicos más exigentes no la recomiendo.
Es una novela con una interesante propuesta, la de la "gramática del amor", una especie de "curso" que da un profesor de lengua a aquellos alumnos que sufren un desengaño amoroso, por decirlo así. A través de lecturas puntuales que el profesor elige semana a semana, la protagonista, Irene, va superando la tristeza que le produce su primera decepción amorosa y conociendo otros aspectos del amor. Son interesantes los libros que debe leer, y de todos la autora hace comentarios, y breves reseñas mientras Irene va aprendiendo de cada autor y su época. Al sur de la frontera, al oeste del Sol, de Haruki Murakami, Carta de una desconocida, de Stefan Zweig, Orgullo y prejuicio, de Jane Austen, Ana Karenina, de Tolstoi, Jane Eyre, de Charlotte Brontë, Las penas del joven Werther, de J. W. Von Goethe y El amor en los tiempos del cólera, de García Márquez, todos ellos enseñan a Irene algunos modos de amar.
Y a su vez ella se encuentra viviendo su propio descubrimiento interior acerca de lo que quiere en ese plano y de cómo encontrarlo. Por lo que no falta el insufrible triángulo amoroso, aunque esta vez es más bien un cuadrado porque la chica tiene tres candidatos en la mira...
En fin, lo único destacable de este libro es precisamente los libros de los que habla. Creo que para un lector joven puede ser interesante leer sobre los clásicos a los que, quizás, aún no se ha animado a conocer. Puede ser un buen incentivo.
Todo lo demás es muy muy muy básico, superficial y poco interesante.


Sobre el autor:




Rocío Carmona nació en Barcelona en 1974. Es licenciada en Periodismo por la Universitat Autónoma de Barcelona, donde también estudió Humanidades.

Más tarde cursó un master de Dirección de Marketing y Publicidad en la Universitat Oberta de Catalunya.
Su trayectoria profesional siempre ha estado vinculada a la gestión cultural y a la comunicación, y actualmente ejerce como directora editorial de Urano y Tendencias, así como editora del sello Indicios. Además, es cantante de la banda Nikosia, que tiene tres discos publicados, The Long Journey of Wolves (Warner), The Ghost of Tomorrow (Warner) y Panda Sonora.


Fuentes:

miércoles, 29 de junio de 2016

Los poseídos de la luna llena, de Jean-Claude Fignolé




Título original:
Autor: Jean-Claude Fignolé
Año de publicación: 1992
Editorial: Trilce
Año de edición: 


Esta novela breve pertenece al género realismo mágico y, si bien es muy placentera su lectura, también requiere tiempo y concentración para poder asimilar todo lo que se narra. Así y todo, aunque me he tomado un buen tiempo para leerla, hay algunas cosas que no me quedaron del todo claras hacia el final...
En fin, es una novela ambientada en el pueblo Los Abricots (Haití) y narra la vida de sus habitantes y como las leyendas, la imaginación y la fantasía se mezclan con la realidad en el día a día.
Los principales protagonistas son Agénor y su esposa Saintmilla, Violetta y su hija Rosita, y Louiortesse y el pez tuerto. También hay un "monstruo de siete cabezas" que, a mi entender, representa a la dictadura de Duvalier.
La vida de todos ellos se trastoca el día en que Agénor pierde un ojo intentando pescar al gran pez que lo obsesiona. A su vez el pez queda tuerto también y esa pérdida mutua despierta odio y sed de venganza.
Es interesante cómo está escrita la novela. No se divide en capítulos ni partes, simplemente cuando el autor quiere pasar a otro personaje o situación deja un espacio. A veces ni eso. No hay diálogos con guiones y no se dice directamente quién es que está narrando en ese momento. Una pista, un pensamiento, a veces sí un nombre es lo único que nos devela la identidad del narrador. Todos los personajes que aparecen en la historia son narradores, todos tienen una historia propia o una versión de la historia principal (la misteriosa muerte de Agénor, que es con lo que se inicia el libro). 

Hacia la mitad de la novela nos damos cuenta de que esta es narrada en tres tiempos: presente, pues comenzamos en el velatorio de Agénor; pasado, cuando se nos cuenta su vida; y futuro, cuando comprendemos quién es el misterioso personaje conocido como "la abuela".
No logro encontrar información sobre el autor en español, ni datos sobre otros libros. Si tienen oportunidad de leerlo, y les gusta el realismo mágico y la poesía, seguramente disfruten de esta novela.


Sobre el autor: 

Jean-Claude Fignolé es un escritor nacido en Haití en 24 de de mayo de 1941 en Jérémie (Haití).

Él es uno de los fundadores del movimiento llamado literaria spiralisme en colaboración con Frankétienne y René Filoctetes .

En la década de 1980, Jean-Claude Fignolé proporciona un apoyo esencial a los habitantes de la pequeña ciudad de los Abricots en el Grand'Anse , donde se origina. Padre de tres hijos (Jean-Claude O. Fignolé Christina Fignolé y Klavdja Annabel Fignolé), Jean-Claude Fignolé es ahora alcalde de la ciudad de Albricots desde 2007. Él ayuda a las personas en el trabajo de desarrollo de necesidad (reforestación, la educación, la salud, la construcción de carreteras, la agricultura) con el fin de frenar la migración rural que conduce a Haití.

Ahorrado por el terremoto del 12 de enero de 2010, el pueblo de Albricots tenía para dar cabida a varios miles de supervivientes que huyeron de la capital. Jean-Claude Fignolé tuvo que renunciar a su pluma para dedicarse por completo a esta causa.


Fuente:

Wikipedia (traducido automáticamente desde el francés).