martes, 15 de noviembre de 2011

El hombre que plantaba árboles, de Jean Giono.

Título original: L'Homme qui plantait des arbres.
Año: 1953; 2010, en esta edición.
Editorial: Duomo Ediciones.
Páginas: 65.

Una parábola sobre la relación entre el hombre y la naturaleza, una historia ejemplar sobre la capacidad humana para alcanzar cualquier objetivo que se plantee.

Durante uno de sus paseos por la Provenza, el escritor francés Jean Giono conoció a una persona inolvidable: un pastor solitario y apacible, de pocas palabras, que disfrutaba de una vida tranquila y reposada, entre ovejas y perros. Sin embargo, bajo la sencillez y la soledad en la que vive, este hombre está cumpliendo una inmensa labor, una acción que habrá de cambiar la faz de su tierra y la vida de las generaciones futuras.

El hombre que plantaba árboles es un libro pequeño, casi diría que es un relato. Es uno de los primeros títulos que llega al país de manos de Duomo Ediciones, editorial por la que apuesta Océano en Uruguay.
Relata el encuentro de dos hombres que parecen vivir en mundos completamente diferentes. Uno de ellos, quien nos cuenta la historia, conoce a Eleazar Bouffier durante su viaje a pie por la Provenza y se queda maravillado por la curiosa actividad que este anciano lleva a cabo cada día con dedicación, paciencia y esperanza: plantar semillas en los páramos desiertos con la ilusión de que algún día allí crezcan árboles que lleguen a conformar bosques.
Atraído por esta modesta figura solitaria, el hombre alarga la estadía en la casa de Bouffier y lo acompaña cada día en la selección de semillas y su respectiva plantación. Incluso cuando llega el momento de partir y volver al mundo de asfalto, donde la guerra se impone cada día más y la historia sigue su curso, el recuerdo de Bouffier lo mantiene expectante y vuelve cada vez que puede a visitarlo y a ver crecer su generosa labor.


La historia es muy sencilla y está narrada de igual manera, aunque no es de sorprender que las imágenes que evoca crezcan en nuestra imaginación como los árboles que planta Eleazar. Sin duda, su mensaje y la fuerza que transmite la anécdota y su tenaz protagonista han sido transmitidos con mucha precisión y con encanto indiscutible.
Es una pena que de entre todos los libros de Giono, El hombre que plantaba árboles sea el menos conocido, incluso en su país.

Querido Señor: 

Siento mucho decepcionarlo, pero Eleazar Bouffier es un personaje inventado. El objetivo de esta historia es el de hacer amar a los árboles, o con mayor precisión: hacer amar plantar árboles (lo que después de todo, es una de mis ideas más preciadas). O, si se considera por el resultado; el objetivo es obtener el mismo resultado de nuestro personaje imaginario. El texto que usted ha leído en "Trees and life" ha sido traducido al Danés, Finés, Sueco, Noruego, Inglés, Alemán, Ruso, Checoslovaco, Húngaro, Español, Italiano, Yddish y Polaco. Cedo mis derechos gratuitamente a todas las reproducciones. Un americano me ha buscado recientemente para solicitarme la autorización para hacer un tiraje de 100 000 ejemplares del texto que van a ser repartidas gratuitamente en América (algo que tengo bien entendido y aceptado). La Universidad de Zagreb ha hecho una traducción al Yugoslavo. Este es uno de los textos que he escrito de los que me siento más orgulloso, porque cumple con la función para la que fue escrito. Dicho sea de paso, esta historia no me aporta ningún céntimo. 
Si a usted le es posible, me encantaría que pudiéramos reunirnos para hablar precisamente de la utilización práctica de este texto. Yo considero que es ya el tiempo de que hagamos una política favorable al árbol, a pesar de que la palabra política parezca bastante mal adaptada. 

Muy cordialmente, 
Jean Giono 

Carta escrita al director del Departamento de Aguas y Bosques, el señor Valderyon, en 1957 haciendo referencia a esta novela.

Sobre el autor:

Jean Giono nació en Manosque el 30 de marzo de  1895; fue un escritor francés, cuya obra novelesca se desarrolla en gran parte en el ámbito campesino de Provenza. Inspirada por su imaginación y su visión de la Grecia antigua, describe la condición humana frente a los problemas de la moral y la metafísica, y tiene una relevancia universal: Jean Giono no es sólo el escritor regionalista como se pudiera creer.
Su padre era un zapatero anarquista de origen italiano, que leía mucho la Biblia; su madre tenía un taller de planchadoras. En 1911, la mala salud de su padre y los escasos recursos económicos de la familia le obligaron a interrumpir sus estudios. Tuvo que seguir aprendiendo como autodidacto. En 1915 fue movilizado y enviado al frente a Verdún y al Mont Kemmel. Más tarde, empezó a escribir después de la lectura de los escritores clásicos (especialmente Virgilio). Después del éxito de su primera obra Colline, y cuando el banco que le empleaba fue liquidado en 1929, cesó toda actividad profesional para consagrarse en exclusivo a su obra. Recibió, en 1929, el premio americano Brentano por Colline, y el premio Northcliffe al año siguiente por la novela Regain. Recibió también la Legión de Honor en 1932.

Con los acontecimientos del principio de los años 30 se implicó políticamente. Participó en la Asociación de los Escritores y Artistas Revolucionarios, de matiz comunista, pero la dejó muy pronto por desconfianza.

En abril de 1935, publicó Que ma joie demeure y tuvo un gran éxito, especialmente con la juventud. Durante un paseo por la montaña de Lure, Giono fue bloqueado accidentalmente en la aldea del Contadour con algunos amigos. Encantados por aquel lugar, decidieron encontrarse allí regularmente: fueron luego los Encuentros del Contadour. En esa época publicó el ensayo Les Vraies Richesses, dedicado a los del Contadour.

Con las primeras señales que anunciaban la Segunda Guerra Mundial, Jean Giono redactó las súplicas Refus d'Obéissance, Lettre aux Paysans sur la Pauvreté et la Paix, Précision y Recherche de la Pureté. La declaración de la guerra interrumpió el noveno encuentro del Contadour. Los "discípulos" esperaban la reacción de Giono, lo que fue difícil para el que había escrito "Ande solo, que su claridad le sea suficiente". Fue al centro de movilización de Digne pero fue arrestado el 14 de septiembre de 1939 por su pacifismo. Fue liberado y desmovilizado. Después de la Segunda Guerra Mundial, en septiembre de 1944, fue acusado de colaboración y arrestado de nuevo, aunque había proclamado su oposición al nazismo. Fue liberado en enero de 1945 sin haber sido inculpado. En 1946, hace una intensa lectura de los novalistas americanos: Hemingway, Steinbeck, Dos Passos y, sobre todo, Faulkner.

Esos avatares bélicos originaron distancia con una parte de los escritores franceses (fue excluido del Comité nacional de escritores), y no fue "rehabilitado" antes del éxito de su novela Le Hussard sur le toit.

Esta rehabilitación fue confirmada por el premio del Príncipe Rainier III de Monaco por el conjunto de su obra en 1953. Al año siguiente fue admitido en la Academia Goncourt.

Jean Giono murió de un infarto el 9 de octubre de 1970, y fue enterrado en Manosque.




Bibliografía:

Novelas.
  • Colline (1928). Colina, Narcea, 1970.
  • Un de Baumugnes (1929), adaptado en película por Marcel Pagnol en 1934, con el título Angèle.
  • Naissance de l'Odyssée (1930)
  • Regain (1930), adaptado al cine por Marcel Pagnol en 1937.
  • Le Grand Troupeau (1931)
  • Jean le Bleu (1932); la película La Femme du boulanger de Marcel Pagnol se inspira parcialmente en esa novela.
  • Solitude de la pitié (1932)
  • Le chant du monde (1934). El canto del mundo , Fontamara, 1979.
  • Que ma joie demeure (1934)
  • Les vraies richesses (1937)
  • Refus d'obéissance (1937)
  • Batailles dans la montagne (1937)
  • Le poids du ciel (1938)
  • Lettre aux paysans sur la pauvreté et la paix (1938)
  • Précisions et Recherche de la pureté (1939)
  • Pour saluer Melville (1941). Homenaje a Melville, Paidós, 2009.
  • Triomphe de la vie (1942)
  • Un roi sans divertissement (1946). Un rey sin diversión, Impedimenta, 2011. Llevado al cine por François Leterrier en 1963.
  • Noé (1948)
  • Les âmes fortes (1949), adaptado al cine por el cineasta franco-chileno Raoul Ruiz en 2000
  • Mort d'un personnage (1949)
  • Les grands chemins 1951
  • Le Hussard sur le toit (1951). El húsar en el tejado, Anagrama, 1998. Llevado al cine por Jean-Paul Rappeneauen 1995
  • Le moulin de Pologne (1952)
  • L'Homme qui plantait des arbres (1953). Llevado al cine de animación por el canadiense Frédéric Back en 1987. El hombre que plantaba árboles, Duomo.
  • Le bonheur fou (1957)
  • Angelo (1958)
  • Deux cavaliers de l'orage (versión definitiva en 1965)
  • L'histoire du garçon robín (1962)
  • L'Iris de Suse (1970).
  • Renadio, Lumen, 1981

Teatro.
  • Le bout de la Route – Lanceur de Graines – La Femme du boulanger, Gallimard, 1943
  • Le Voyage en calèche, Éditions du Rocher, 1947, obra de teatro prohibida por los alemanes durante la Guerra.
  • Domitien, suivi de Joseph à Dothan, Gallimard, 1959
  • Le Cheval fou, Gallimard, 1974.

Correspondencias.
  • Avec Jean Paulhan, Gallimard, 2000
  • Avec André Gide, Université de Lyon, 1983
  • Avec Jean Guéhenno, Seghers, 1975
  • Avec Lucien Jacques, Gallimard, 1981 y 1983 (2 vols.)

Entrevistas:
  • Avec Jean Carrière, La Manufacture, 1985
  • Avec Jean et Taos Amrouche, Gallimard, 1990

"El hombre que plantaba árboles" fue adaptado como animación en Canadá por Frédéric Back en el año 1987.




Fuentes:


Biografía: Wikipedia.
Vídeo: RebeldeMule.org
Carta: http://www.pinetum.org/GionoES.htm

3 leyeron conmigo:

Brisa dijo...

hola! me encanta visitar sus blogs ya que siempre apareces con un titulo extraordinario (y desconocido) para mi jajaja. Muy buena tu reseña y me encanta que añadas toooda la bibliografia del autor. No he leído nada de este autor ya que no lo conocía. besos

Margari dijo...

¡Fantástica reseña! No conocía al autor, pero esta novelita me la apunto seguro, que me ha encantado todo lo que cuentas.
Besotes!!!

Maga de Lioncourt dijo...

Chicas, muchas gracias por pasarse y comentar :-D

Si no consiguen el libro verán que se cuenta toda la historia, fielmente, en la animación que puse. La calidad no es muy buena, pero al menos podrán conocerla.

Besos!!