miércoles, 28 de abril de 2010

Idea Vilariño.




Idea Vilariño, poeta, crítica literaria, compositora de canciones, traductora, educadora: es difícil decir cuál de estas facetas de su trayectoria influyó en más personas.





Nacida en Montevideo el 18 de agosto de 1920, antes de haber cumplido los treinta años era ya ampliamente conocida en el Río de la Plata por su talento en muchas de las disciplinas mencionadas.
Su pr
imera obra poética que se tituló "La suplicante" fue editada en 1945. Durante la última mitad del siglo XX críticos y profesores de todo el mundo de habla hispana así como traductores de Austria, Brasil, Italia y Estados Unidos difundieron en abundancia su poesía.

Por su personalidad y convicciones, Idea Vilariño rechazó durante largo tiempo toda posibilidad de promocionar su nombre. Los editores la urgían a promover sus libros y ella se rehusaba. Más aun, mantuvo un silencio casi completo respecto a su obra, hasta el punto de negarse con regularidad a entrevistas de cualquier tipo. Sólo en 1997 aceptó contestar las preguntas planteadas por Rosario Peyrou y Pablo Rocca, en las que se basa el video "Idea", estrenado en mayo de 1998, y que ahora puede encontrarse en bibliotecas.
Pese a esa falta de promoción, la poesía de Idea atrae cada día más lectores.





Idea junto a José "Pepé" Guerra y Dahd Sfeir.










Perteneció al grupo de los denominados "Generación del 45", integrado también por Juan Carlos Onetti, Mario Benedetti, Sarandy Cabrera, Carlos Martínez Moreno, Angel Rama, Carlos Real de Azúa, Carlos Maggi, Alfredo Gravina, Mario Aregui, Amanda Berenguer, Humberto Megget, Emir Rodríguez Monegal y José Pedro Díaz, entre otros.

Como compositora, podemos mencionar dos canciones emblemáticas pertenecientes a la música popular, "A una paloma" musicalizada por Daniel Viglietti, y "la Canción y el poema" musicalizada por Alfredo Zitarrosa.
Su labor de crítica literaria la ejerció en revistas nacionales y extranjeras. Entre las primeras se cuentan: Clinamen, Número (cuya primera época codirigió junto a Mario Benedetti, Sarandí Cabrera, Manuel A. Claps y Emir Rodriguez Monegal ), Marcha, Asir, Brecha. Entre las segundas se destacan: Plural y Texto Crítico (México), Casa de las Américas (Cuba). En los años 1966 y 1984, ofició como jurado del Concurso Casa de las Américas en La Habana, categoría Poesía.


















Idea junto al escritor Mario Benedetti.


Le fue otorgado el Premio Nacional de Literatura en 1966 pero renunció al mismo (según adujo en carta pública al Ministro de Instrucción de la época ) por discrepancias sobre la integración de los jurados. En 1987 obtuvo el " Premio a la labor intelectual, José Enrique Rodó ", otorgado por la Intendencia Municipal de Montevideo. En 1994 recibió la medalla " Haydée Santamaría " siendo la primer mujer en recibir tal distinción.

La Universidad Complutense de Madrid la becó durante un mes en 1993. Asimismo rechazó en dos ocasiones la Beca Gugennheim. Si bien Vilariño aceptó diversos premios e invitaciones tanto en su país como en el extranjero, nunca quiso comentar sus poemas ni escribir sobre su obra poética.

Se llamaba Idea porque su padre, el poeta de origen gallego Leandro Vilariño, era anarquista y a sus cinco hijos los llamó: Alma, Azul, Idea, Poema y Numen. Curioso que la hija que le salió escritora fue Idea y no Poema. Numen, el más pequeño, es un consumado pianista.

Este 28 de abril se cumple un año de su muerte.


Concédeme esos cielos, esos mundos dormidos...

Concédeme esos cielos, esos mundos dormidos,
el peso del silencio, ese arco, ese abandono,
enciéndeme las manos,
ahóndame la vida
con la dádiva dulce que te pido.

Dame la luz sombría, apasionada y firme
de esos cielos lejanos, la armonía
de esos mundos sellados,
dame el límite mudo, el detenido
contorno de esas lunas de sombra,
su contenido canto.

Tú, el negado, da todo,
tú, el poderoso, pide,
tú, el silencioso, dame la dádiva dulcísima
de esa miel inmediata y sin sentido.


Decir no...

Decir no
decir no
atarme al mástil
pero
deseando que el viento lo voltee
que la sirena suba y con los dientes
corte las cuerdas y me arrastre al fondo
diciendo no no no
pero siguiéndola.

Si muriera esta noche...

Si muriera esta noche
si pudiera morir
si me muriera
si este coito feroz
interminable
peleado y sin clemencia
abrazo sin piedad
beso sin tregua
alcanzara su colmo y se aflojara
si ahora mismos ahora
entornando los ojos me muriera
sintiera que ya está
que ya el afán cesó
y la luz ya no fuera un haz de espadas
y el aire ya no fuera un haz de espadas
y el dolor de los otros y el amor y vivir
y todo ya no fuera un haz de espadas
y acabara conmigo
para mí
para siempre y que ya no doliera
y que ya no doliera.

Ya no será...

Ya no será,
ya no viviremos juntos, no criaré a
tu hijo
no coseré tu ropa, no te tendré de noche
no te besaré al irme, nunca sabrás quien fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber por qué ni cómo, nunca
ni si era de verdad lo que dijiste que era,
ni quién fuiste, ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido vivir juntos,
querernos, esperarnos, estar.
Ya no soy más que yo para siempre y tú
Ya no serás para mí más que tú.
Ya no estás en un día futuro
no sabré dónde vives, con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca como esa noche, nunca.
No volveré a tocarte. No te veré morir.




Fuentes:


http://www.los-poetas.com/d/biovi

http://www.artepoetica.net/idea_v.htm

http://amediavoz.com/vilarino.htm

http://blogs.lavozdegalicia.es/luispousa/2009/04/30/vilarino/