jueves, 5 de septiembre de 2019

Rayuela, de Julio Cortázar



Publicada por primera vez en 1963
De esta edición: Editorial Cátedra
Año: 2005, decimoctava edición
Edición y notas: Andrés Amorós

¿Encontraría a la Maga?
Esa pregunta es la que abre la novela Rayuela, del escritor argentino Julio Cortázar. Se encuentra en el primer capítulo, y es la clave del tema principal que plantea el libro: la búsqueda. Una búsqueda que trasciende la de una persona a otra (en este caso de Oliveira a la Maga), y se convierte en una búsqueda que no tiene fin.
¿Es Rayuela una historia de amor? Sí, pero no es sólo una historia de amor. En palabras de Cortázar, Rayuela «de alguna manera es la experiencia de toda una vida y la tentativa de llevarla a la escritura». Lo logra mediante su protagonista, Horacio Oliveira, junto a él transitamos el camino de búsqueda que es Rayuela, un camino literario que recorre largas distancias y plantea a su paso dilemas existenciales que vivimos a lo largo de la vida, haciendo del tiempo un elástico embudo mediante el cual percibimos la historia, la filosofía y la política.

Un libro que es muchos libros, como dice Amorós

Después de la extensa, aunque muy interesante (y digámoslo también: llena de spoilers) introducción que nos ofrece Amorós, lo siguiente que encontramos en el libro es el Tablero de Dirección. Así es como nos invita Cortázar a leer su novela: nos dice que el primer libro «se deja leer en la forma corriente y termina en el capítulo 56, al pie del cual hay tres vistosas estrellitas que equivalen a la palabra Fin. Por consiguiente el lector prescindirá sin remordimientos de lo que sigue.
«El segundo libro se deja leer empezando por el capítulo 73 y siguiendo luego en el orden que se indica al pie de cada capítulo. En caso de confusión u olvido bastará consultar la lista siguiente»:


Dice Carlos Fuentes en La nueva novela hispanoamericana: «esta segunda lectura sólo abre la puerta a una tercera y, sospechamos, al infinito de la verdadera lectura. Cortázar, nos damos cuenta, está proponiendo algo más que la narración. Su propósito es agotar todas las formulaciones posibles de un libro imposible: un libro que suplantara radicalmente a la vida o, mejor, que convirtiera nuestra vida en una vasta lectura de todas las combinaciones de lo escrito». Es inevitable pensar en James Joyce que confesó que su intención era que el lector dedicara su vida entera a leer su obra. Las similitudes entre uno y otro las va encontrando el lector, porque bien lo dice Fuentes en el mismo ensayo sobre Cortázar (La caja de Pandora): «Rayuela es a la prosa en español lo que Ulises es a la prosa en inglés».

En la primera lectura que hice de Rayuela, hace ya unos doce años, me limité a leerla de forma lineal. Y decidí no prescindir de ningún capítulo, porque si pones fin a la lectura tras el 56 aún te restarán unos 99. Por lo tanto me llevé una sorpresa (reconozcamos que desagradable): la historia tenía final abierto. Un final abrupto que dejaba en el aire un montón de incógnitas. Además, se podía seguir leyendo como si se tratara de una segunda parte, una parte un poco extraña, la de «otros lados»: básicamente un compendio de citas de libros, diarios, canciones, discursos, las famosas «Morellianas» y demás textos surgidos de la mente de Oliveira y de los demás personajes que poca relación parecían tener unos con otros. Se mezclaban el lado de allá y el lado de acá, parecía un delirio sin fin...
En esta segunda lectura, la propuesta consistió en guiarse por el tablero de direcciones. Y todo fue cobrando un sentido maravilloso, no existían límites ni distancias, los de allá también estaban acá, porque Horacio se los había traído con él. Y después de las tardes lluviosas en París, de la humedad, de los espacios pequeños, Buenos Aires brillaba en un verano eterno...
Este modo de leer, que es el que pensó Cortázar desde un principio, es una picardía, un juego inteligente en el que se ensamblan perfectamente capítulo tras capitulo. La densidad de las largas conversaciones filosóficas se interrumpe con la intervención de un breve capítulo prescindible, con un juego absurdo que se inventa Horacio para quitarle seriedad a las cosas, con los capítulos que son un experimento vanguardista delicioso, o el extracto de un poema o una canción. La lectura se diluye, como agua entre los dedos y el lector se apresura a pasar las páginas en busca del próximo capítulo.
El ritmo se vuelve contagioso, ininterrumpido. Y no se le permite al lector tomarse las cosas demasiado a pecho: en eso Cortázar es como Joyce, tras el drama podemos encontrar una frase que nos robe una sonrisa, y tras la risa otra que nos invite a la contemplación.
Dicen que existen otros tableros de direcciones, creados por quienes no pudieron evitar la tentación de probar suerte con la Rayuela, al verla dibujada en el patio durante una noche larga y silenciosa. Formas de hacer de este libro-juego, de esta broma sin fin, un espiral eterno.

Para considerar

Decidí leer de nuevo Rayuela gracias a la lectura conjunta organizada en Instagram por @palabritas_ajenas y @lachica_derayas, y que propuesta en el grupo de Facebook El club de los libros por leer (anticlub para acumuladores literarios) decidimos llevar a cabo a un ritmo más suave (la propuesta original consistía en leer 39 capítulos por semana, durante el mes de agosto). Al principió desconfié, pues doce años atrás le dije no a Rayuela: lo abandoné a menos de cien páginas de terminar. Todavía conservo el marcapáginas en el lugar exacto. Lo abandoné en un capítulo que en esta ocasión me gustó mucho. Resultó que en cada capítulo encontraba algo que me gustaba, y el rechazo que recordaba de aquella época se fue desvaneciendo, se trocó en entusiasmo. Me preguntaba qué más me iba a encontrar, sentía gran interés por los planteamientos que realizaría Cortázar. Tengo que admitir que llegué a un punto en el que Horacio sólo me interesaba en cuanto era el propio Cortázar quien contaba la historia con una vuelta diferente.
De Rayuela me fascinó más la forma que la historia.
Me cautivó su poesía.
Admiré la gran cultura que hay en sus páginas.
Me encantó el encuentro con Morelli más que el encuentro con la Maga y sentí más emoción estando con el club revisando sus carpetas que descubriendo las particularidades de Lucía (que es el verdadero nombre de la Maga). No sé si esto se debe a mi amor por la literatura y mi ambición de algún día poder escribir un libro, o si es culpa de Cortázar, que en toda su novela es capaz de destilar tanto amor y fascinación por la literatura, que eclipsa el amor hacia una mujer y la pasión que se pueda sentir por ella, o que precisamente lo utiliza para evocar ese amor hacia la Maga.
Cortázar, de nuevo trazando un paralelismo con James Joyce, desconstruye para construir: toda Rayuela es una reconstrucción de la vida, del amor, del pasado, del idioma, de las formas de ver, de amar, de sentir. Trasciende por completo la expresión literaria, y el lector puede poner todos los sentidos a disposición de la lectura.
Creo que Rayuela es un libro para algunas personas (como todos los libros) pero básicamente es un libro para escritores. Para literatos, curiosos, experimentadores, aventureros, lectores que no se rinden. 


Sobre esta edición
Acompañada por una importante profusión de notas, imágenes y hasta un plano de París, esta edición de Cátedra nos permite reconocer las citas, veladas o directas, a libros, películas y discos musicales, además de muchos otros, y las asociaciones que más adelante Cortázar hizo con otras novelas y cuentos. Lo único que lamento es que no se traduzcan las frases o fragmentos en francés.

Sobre el autor




Julio Florencio Cortázar nació en Ixelles, Bruselas, el 26 de agosto de 1914. Hijo de un funcionario asignado a la embajada argentina en Bélgica, su nacimiento coincidió con el inicio de la Primera Guerra Mundial, por lo que sus padres permanecieron más de lo previsto en Europa. En 1918, a los cuatro años de edad, Julio Cortázar se desplazó con ellos a Argentina, para radicarse en el suburbio bonaerense de Banfield.

Tras completar sus estudios primarios, siguió los de magisterio y letras y durante cinco años fue maestro rural. Pasó más tarde a Buenos Aires, y en 1951 viajó a París con una beca. Concluida ésta, su trabajo como traductor de la UNESCO le permitió afincarse definitivamente en la capital francesa. Por entonces Julio Cortázar ya había publicado en Buenos Aires el poemario Presencia con el seudónimo de «Julio Denis», el poema dramático Los reyes y la primera de sus series de relatos breves, Bestiario, en la que se advierte la profunda influencia de Jorge Luis Borges.

En la década de 1960, Julio Cortázar se convirtió en una de las principales figuras del llamado «boom» de la literatura hispanoamericana y disfrutó del reconocimiento internacional. Su nombre se colocó al mismo nivel que el de los grandes protagonistas del «boom»: Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, los mexicanos Juan Rulfo y Carlos Fuentes, los uruguayos Juan Carlos Onetti y Mario Benedetti o sus compatriotas Jorge Luis Borges y Ernesto Sábato, entre otros. A diferencia de Borges, Cortázar sumó a su sensibilidad artística su preocupación social: se identificó con las clases marginadas y estuvo muy cerca de los movimientos de izquierdas.

En este sentido, su viaje a la Cuba de Fidel Castro en 1962 constituyó una experiencia decisiva en su vida y el detonante de un radical cambio de actitud que influiría profundamente en su vida y en su obra: el intelectual introvertido que había sido hasta entonces devendrá activista político. Merced a su concienciación social y política, en 1970 se desplazó a Chile para asistir a la ceremonia de toma de posesión como presidente de Salvador Allende y, más tarde, a Nicaragua para apoyar al movimiento sandinista. Como personaje público, Julio Cortázar intervino con firmeza en la defensa de los derechos humanos, y fue uno de los promotores y miembros más activos del Tribunal Russell.

Como parte de este compromiso escribió numerosos artículos y libros, entre ellos Dossier Chile: el libro negro, sobre los excesos del régimen del general Pinochet, y Nicaragua, tan violentamente dulce, testimonio de la lucha sandinista contra la dictadura de Anastasio Somoza, en el que incluyó el cuento Apocalipsis en Solentiname y el poema Noticias para viajeros.
Tres años antes de morir adoptó la nacionalidad francesa, aunque sin renunciar a la argentina. Falleció en París el 12 de febrero de 1984, poco después de enviudar de su segunda mujer, Carol Dunlop.

Obra

Novelas
  • 1960: Los premios
  • 1963: Rayuela
  • 1968: 62 Modelo para armar
  • 1973: Libro de Manuel
  • 1986: Divertimento (escrita en 1949)
  • 1986: El examen (escrita en 1950)
Cuentos
  • 1951: Bestiario
  • 1956: Final del juego
  • 1959: Las armas secretas
  • 1966: Todos los fuegos el fuego
  • 1974: Octaedro
  • 1977: Alguien que anda por ahí
  • 1980: Queremos tanto a Glenda
  • 1982: Deshoras
  • 1994: La otra orilla (escrito entre 1937 y 1945).
Prosas breves
  • 1962: Historias de cronopios y de famas
  • 1979: Un tal Lucas
Misceláneas
  • 1966: Les discours du Pince-Gueule (Los discursos del Pinchajeta) (texto en francés de Cortázar y dibujos de Julio Silva; una versión en español se incluyó en El último combate)
  • 1967: La vuelta al día en ochenta mundos
  • 1968: Buenos Aires, Buenos Aires (fotos de Sara Facio y Alicia D'Amico, textos de Cortázar)
  • 1969: Último round
  • 1972: Prosa del observatorio (texto y fotografías de Cortázar)
  • 1975: Silvalandia (imágenes de Julio Silva y textos de Cortázar; incluido en El último combate)
  • 1976: Humanario, Círculo de Lectores, Madrid (fotos de Sara Facio y Alicia D'Amico​ con un texto de Cortázar, «Estrictamente no profesional», que fue incluido después en Territorios, 1978)
  • 1978: Territorios (textos de Julio Cortázar y cuadros de 17 pintores)
  • 1983: Los autonautas de la cosmopista (con Carol Dunlop)
  • 1984: Alto el Perú (fotos de Manja Offerhaus y textos de Cortázar)
  • 2009: Papeles inesperados (1940-1984; recopilación de Aurora Bernárdez y Carles Álvarez Garriga)
  • 2014: Cortázar de la A a la Z (recopilación de Aurora Bernárdez y Carles Álvarez Garriga)
  • 2014: El último combate (recopilación de algunos trabajos realizados con Julio Silva y de cartas de Cortázar a Silva)
Teatro
  • 1949: Los reyes
  • 1984: Nada a Pehuajó y Adiós, Robinson (obra póstuma).
  • 1991: Dos juegos de palabras. Nada a Pehuajó. Adiós, Robinson (obra póstuma)
  • 1995: Adiós, Robinson y otras piezas breves (obra póstuma).
  • Poesía
  • 1938: Presencia (sonetos, con el seudónimo de Julio Denis).
  • 1971: Pameos y meopas
  • 1984: Salvo el crepúsculo
Crítica
  • 1970: Literatura en la revolución y revolución en la literatura, 1970 (polémica de Cortázar y Vargas Llosa con Óscar Collazos; el texto de Cortázar, que da título al libro, está incluido también en Obra crítica, 2006).
  • 1970: Viaje alrededor de una mesa (incluido en Obra crítica, 2006).
  • 1973: Corrección de pruebas en Alta Provenza (en Convergencias, divergencias, incidencias, editado por Julio Ortega; incluido en Obra crítica, 2006, y publicado como libro independiente en 2012).
  • 1983: Nicaragua tan violentamente dulce (artículos; incluido en Obra crítica, 2006).
  • 1984: Argentina: años de alambradas culturales (artículos; incluido en Obra crítica, 2006).
  • 1994: Obra crítica (en tres volúmenes publicados por Alfaguara y luego por Punto de Lectura. Edición coordinada por tres especialistas en Cortázar: Saúl Yurkievich, Jaime Alazraki y Saúl Sosnowski. Incluye Teoría del túnel. Notas para una ubicación del surrealismo y del existencialismo, escrito en 1947 y publicado por primera vez en este tomo).
  • 1996: Imagen de John Keats (obra póstuma, escrita entre 1951 y 1952; publicada como libro independiente en 1996 y después en el volumen Poesía y poética, de 2005, que forma parte de las obras completas de Cortázar publicadas Galaxia Gutenberg-Círculo de lectores).
  • 2006: Obra crítica (en un volumen publicado por Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores. Edición de Saúl Yurkiévich. Se amplía la edición de Alfaguara y se eliminan algunos textos que se destinan a otros tomos de las obras completas de Cortázar).
  • 2013: Clases de literatura. Berkeley, 1980 (transcripción de las cintas que recogen las clases dictadas por Cortázar).
Entrevistas
  • 1978: Conversaciones con Cortázar (con Ernesto González Bermejo)
  • 1978: Cortázar por Cortázar (con Evelyn Picon Garfield)
  • 1996: La fascinación de las palabras (con Omar Prego)
  • Epistolario
  • 1990: Cartas a una pelirroja (correspondencia con Evelyn Picon Garfield)
  • 2000: Cartas 1. 1937-1963, primera edición
  • 2000: Cartas 2. 1964-1968, primera edición
  • 2000: Cartas 3. 1969-1983, primera edición
  • 2009: Correspondencia Cortázar-Dunlop-Monrós
  • 2010: Cartas a los Jonquières
  • 2012: Cartas 1. 1937 - 1954, segunda edición ampliada
  • 2012: Cartas 2. 1955 - 1964, segunda edición ampliada
  • 2012: Cartas 3. 1965 - 1968, segunda edición ampliada
  • 2012: Cartas 4. 1969 - 1976, segunda edición ampliada
  • 2012: Cartas 5. 1977 - 1984, segunda edición ampliada
Otros
  • 1973: La casilla de los Morelli (antología)
  • 1975: Fantomas contra los vampiros multinacionales (cómic)
  • 1981: La raíz del ombú (cómic), con Alberto Cedrón
  • 1983: Cuaderno de bitácora de Rayuela, con Ana María Barrenechea
  • 1995: Diario de Andrés Fava Fragmento narrativo.
  • 1997: Cuaderno de Zihuatanejo. El libro de los sueños (edición no venal)
  • 2008: Discurso del oso (versión ilustrada de su breve narración, incluida originalmente en Historias de cronopios y de famas)
Traducciones
  • La obra completa de Edgar Allan Poe (del inglés).
  • Memorias de Adriano, de Marguerite Yourcenar (del francés).
  • Robinson Crusoe, de Daniel Defoe (del inglés, para Corregidor).
  • Vidas y cartas de John Keats, de Lord Houghton (del inglés).

  • Reconocimientos
  • En Buenos Aires lleva su nombre la plaza Cortázar ―antes, plaza Serrano―, situada en la intersección de las calles Serrano, Jorge Luis Borges y Honduras (en el barrio Palermo Viejo).
  • Una calle del Barrio Rawson (Espinosa) cambió su nombre debido a que el escritor vivió en el lugar algunos años antes de marcharse a París.
  • El puente Cortázar, situado sobre la avenida San Martín, en el barrio de Agronomía (en la ciudad de Buenos Aires), se nombró así por la misma razón.
  • Varias instituciones educativas llevan su nombre:
  • La Escuela Secundaria Básica N.º 13 «Julio Cortázar» (en Buenos Aires).
  • El Colegio Secundario N.º 1 «Julio Cortázar» (en el barrio de Flores, Buenos Aires).
  • La escuela N.º 10 «Julio Cortázar», donde Cortázar estudió (Banfield, Buenos Aires.).
  • La Escuela de Educación Media n.º 8 «Julio Cortázar», de la ciudad de Florencio Varela, en la zona sur del Gran Buenos Aires.
  • La escuela Julio Cortázar del partido de Ituzaingó (en la zona oeste del Gran Buenos Aires).
  • El Colegio de Educación Infantil y Primaria Julio Cortázar (en la localidad madrileña de Getafe)
  • En 1984 la Fundación Konex le otorgó posmórtem el Premio Konex de Honor por su gran aporte a la historia de la literatura argentina.
  • La Universidad de Guadalajara (México), inauguró, el 12 de octubre de 1994, la Cátedra Latinoamericana Julio Cortázar, en honor al escritor. Dicha inauguración contó con la presencia del escritor mexicano Carlos Fuentes, del colombiano Gabriel García Márquez y de la viuda de Cortázar, Aurora Bernárdez. Esta cátedra rinde homenaje a la memoria, la persona, la obra y las preocupaciones intelectuales que rigieron la vida del argentino.
  • Durante 2014, con motivo de los cien años desde su nacimiento, como homenaje se publicaron libros y realizaron exposiciones sobre el autor en diversos países.​ En la Plaza Libertador de la Biblioteca Nacional de Buenos Aires se inauguró un monumento en su honor.




Fuentes

lunes, 15 de abril de 2019

La saga de los Confines, de Liliana Bodoc


Trilogía compuesta por los siguientes libros:

  • Los días del Venado (2000)
  • Los días de la Sombra (2002)
  • Los días del Fuego (2004)


Estas ediciones corresponden a la editorial Edhasa, bajo su sello Fantasy Nebulae.

En la antigüedad, los hombres se dividían en dos superficies: las Tierras Fértiles y las Tierras Antiguas.
En la primera habitaban distintos pueblos y civilizaciones en relativa paz, con sus costumbres y tradiciones rigiendo sus vidas. En las Tierras Antiguas, la calma se quebró el día en que la Muerte desobedeció y se convirtió en madre de Misaiánes, sembrador del Odio Eterno. La ambición de Misaiánes y todo el sufrimiento que esta acarreaba, crece y comienza a extender sus tentáculos, cruzando el mar y llegando como una oscuridad a las Tierras Fértiles, donde los hombres deberán unirse y crear alianzas inesperadas para hacerle frente a la maldad que se avecina. Contra la Magia de Misaiánes también se impondrá la Magia de los Brujos de la Tierra y aquellos que, divididos mucho tiempo atrás, deberán luchar para mantener vivo el Conocimiento.
Mientras Misaiánes observa el mundo desde su trono, los hombres se preparan para luchar o morir, porque rendirse ante el Odio no es una opción.
En las Tierras Fértiles un hombre llamado Cucub llega a Los Confines en busca de Dulkancellin, padre de familia y guerrero husihuilke, para llevarlo a la ciudad de Beleram donde se celebrará un concilio para poner en marcha la guerra. 
Dulkancellin, héroe indiscutido y protagonista del primer libro, deberá enfrentarse a enigmas e intrigas y anticiparse a los movimientos del enemigo. Su fuerza y valentía será el motor que durante los años venideros y las incontables batallas, motivará a los hombres de las Tierras Fértiles.
Pero no sólo Dulkancellin es un personaje importante: todos en su familia tienen un rol que interpretar contra el avance de la Oscuridad, desde Vieja Kush, matriarca de la familia, hasta la pequeña e inocente Wilkilén. Junto a ellos y junto al pueblo estarán siempre los Brujos: Kupuka, principalmente, el primero que conocemos y el más querido por todos, pero también Tres Rostros, Welenkín, Padrecito del Paso y El Masticador. Más adelante, y producto de una tragedia, un quinto brujo se unirá a ellos: el Ahijador. Todos ellos están más que dispuestos a dar sus vidas por salvar lo que aman.

Segunda portada de Los días del Venado. Dulkancellin y Cucub.


Al principio me costó avanzar con la lectura. Había algo que "faltaba", que no terminaba de convencerme y que estuvo a punto de hacerme abandonar la lectura. Después que identifiqué de qué se trataba todo fue más fácil. Como lector asiduo del género de fantasía épica o heroica, y habituados como estamos a leer autores norteamericanos, sobre todo, hay algo que debes saber: Bodoc tiene su propio estilo y no se parece al de nadie que haya leído hasta el momento. Liliana Bodoc fue una escritora argentina, fallecida recientemente, y por lo tanto es imposible que escriba siquiera similar a autores anglosajones. Su estilo poético, en el que constantemente hace su aparición el Realismo Mágico, es único. Y esto la mayoría del tiempo es maravilloso, y en otras ocasiones es algo decepcionante porque te quedas esperando un poco más de descripción, de ahondar más en los eventos.



Ilustraciones de las portadas internas del primer libro.


Son varios los años que dura la guerra. Los personajes se renuevan, aunque no por completo. Las historias continúan creciendo: la de Misaiánes y sus súbditos en las Tierras Antiguas, con sus brujos y sus comandantes dispuestos a luchar por llevar su reino al confín del mundo... o no. 

Ilustraciones de las portadas internas del segundo libro.

La Muerte, madre de Misaiánes, tiene protagonismo también, y quien menos se esperaba estará a su lado para hacerle dudar y comprender muchas cosas, hasta hacerla tomar partido finalmente.
En las Tierras Fértiles, los Supremos Astrónomos tienen sus propias decisiones que tomar.
Molitzmós, heredero del Pueblo del Sol, también tendrá algo que contar.
El amor prohibido nacerá entre un hombre y una mujer que deberán recorrer largas distancias durante mucho tiempo para intentar estar juntos.
En una cueva, apartado de todos, un niño se convierte en ave y ambos se convierten en el Ahijador, el quinto Brujo.



Ilustraciones de las portadas internas del tercer libro.
En el lugar más impensado surge la única esperanza de la gente de las Tierras Antiguas.
Y mientras los hombres y las mujeres intentan sobrevivir a la oscuridad que los acecha y les roba la voluntad de vivir.

Hay mucha magia en estas historias que conforman la lucha por el Bien o por el Mal de cada habitante del mundo antiguo. No sólo la magia, tal cual la conocemos, sino también el modo en que narra la escritora. Esto da a los libros un tono totalmente nuevo y especial: el de la leyenda. 
Los personajes destacan sobre toda la historia: muy bien construidos, dueños de sus destinos y autores de su propia leyenda, todos despiertan gran empatía en el lector. Lo que vuelve inevitable el conmoverse capítulo a capítulo. Ningún personaje desaparece del todo, pues sus enseñanzas, su ejemplo y su amor perduran a través del recuerdo de quienes permanecen.

La Saga de los Confines puede encuadrarse dentro de la literatura juvenil, que es el género que más desarrolló la autora. Pero yo no lo recomendaría. Cualquier lector que guste del género de fantasía podrá disfrutar inmensamente de los libros.

Existe un cuarto libro llamado Oficio de Búhos, que reúne cuentos ambientados antes y después de los tiempos narrados en la saga.
La trilogía fue recientemente reeditada en la edición de Debolsillo (Penguin Random House).

Sobre la autora:


Nació en la provincia de Santa Fe el 21 de julio de 1958, bajo el nombre de Liliana Chiavetta, y cuando tenía 5 años su familia se trasladó a Mendoza porque su padre iría a trabajar allí. Estudió Licenciatura en Letras en la Universidad Nacional de Cuyo y ejerció como docente de Literatura Española y Argentina en diversos colegios de la misma universidad.3​ Vivió en El Trapiche, un pueblo a 30 kilómetros de la ciudad de San Luis, hasta su muerte, producto de un paro cardíaco, ocurrida la madrugada del 6 de febrero de 2018. Se había convertido del catolicismo al islam,
La escritora Liliana Bodoc falleció en la madrugada del 6 de febrero de 2018. Murió súbita y aparentemente de un paro cardíaco. La noticia fue confirmada por Diego Gareca, el secretario de Cultura de la provincia de Mendoza. Bodoc y Gareca habían estado en Cuba hasta el día anterior a la muerte de la escritora, donde participaron en la 27ª edición de la Feria Internacional del Libro de La Habana.

Bibliografía:
  • 2000 - La saga de los confines - Libro 1: Los días del venado
  • 2002 - La saga de los confines - Libro 2: Los días de la sombra. Premio Calidoscopio de Venezuela (2003)​
  • 2003 - Diciembre Súper Álbum. Mención Destacados de Alija 2002-2003
  • 2004 - Sucedió en colores
  • 2004 - La saga de los confines - Libro 3: Los días del fuego
  • 2007 - Memorias impuras. Los padres
  • 2007 - Reyes y pájaros
  • 2007 - La mejor luna
  • 2008 - El espejo africano. Premio Barco de Vapor 2008.
  • 2008 - Cuando San Pedro viajó en tren
  • 2009 - Presagio de Carnaval
  • 2010 - El rastro de la canela
  • 2011 - Amigos por el viento
  • 2011 - El mapa imposible
  • 2012 - La entrevista
  • 2012 - Relatos de los confines - Oficio de búhos
  • 2013 - El perro del peregrino
  • 2013 - Memorias impuras (versión completa: Los Padres y Los Huérfanos)
  • 2015 - Tiempo de dragones 1: La profecía imperfecta
  • 2015 - Elementales - Libro 1: Ondinas
  • 2015 - Elementales - Libro 2: Salamandras
  • 2016 - Elementales - Libro 3: Silfos
  • 2016 - Elementales - Libro 4: Nomos
  • 2016 - Simi Titi
  • 2016 - Aprendiz de dragón
  • 2017 - Un mar para Emilia
  • 2017 - Tiempo de dragones 2: El elegido en su soledad
  • 2017 - "El Arte de los Confines: VENADO" (Libro álbum en coautoría con el ilustrador Gonzalo Kenny)
  • 2017 - Elisa, La Rosa Inesperada

Fuentes:

miércoles, 13 de marzo de 2019

Viaje al Oeste.Las aventuras del Rey Mono, autor Anónimo.



Título original: Hsi-you Chi
Editorial: Siruela
Año de esta edición: Abril, 2016
Traducción: Enrique P. Gatón e Imelda Huang-Wang

  
Viaje al Oeste recoge los avatares del monje Chen Hsüan-Tsang (Tripitaka) en su largo peregrinaje a la India en busca de escrituras budistas. Poco a poco, el peso de la acción pasa del monje viajero a sus tres discípulos, antiguos inmortales caídos en desgracia, que se verán obligados a sortear peligros y monstruos, cada vez más peligrosos y crueles, que se oponen a su propósito e alcanzar la Montaña del Espíritu, donde en recompensa a su fidelidad serán elevados a la categoría de budas. Su aventura se convierte en un auténtico viaje interior, en el que las visiones budista y taoísta de la realidad juegan un papel esencial.
  La presente traducción, directa del chino, es una de las escasísimas de la obra completa en una lengua occidental.

  Como dicen los protagonistas del libro "llevaba yo que sé la de tiempo" deseando leer este libro, que continuamente se aproximaba a mí mediante otros libros y artículos. El Rey Mono, el Hermosísimo Rey de los Monos, ¿quién era? ¿Por qué tenía una trascendencia tan importante en la literatura, no sólo oriental, sino universal?
  La leyenda del Rey Mono se remonta a siglos atrás en la historia de China. Se han encontrado documentos que atestiguan la difusión que tuvo bajo diferentes expresiones artísticas, tanto teatro como poesía, la ópera y la danza. De hecho, Viaje al Oeste se ha estado escribiendo durante siglos, desde el VII al XVI y aún en nuestros días es posible hallar adaptaciones de la que hoy conocemos como novela, que a su vez ha sido base de inspiración para la creación de otras tantísimas obras antiguas y actuales.
  La raíz de la historia se remonta al verdadero Chen Hsüan-Tsang, nacido en Henan en el año 596, aproximadamente, y convertido en monje en una época en la que China estaba sufriendo profundos cambios, pues era la transición de la dinastía Suei a la Tang, lo que llevó a la unificación del país y a la consolidación de su economía, y el resurgimiento de las doctrinas religiosas y filosóficas que imperaban hasta entonces. Chen Hsüan-Tsang sueña con viajar a la India en busca de escrituras sagradas, pero el emperador Tang no se lo permite, por su seguridad. Sin embargo, el monje decide emprender dicho viaje haciéndose pasar por mercader. Su peregrinaje dura unos dieciséis años y cuando finalmente regresa a China lo hace portando 657 rollos de escrituras budistas, a las que dedicaría el resto de su vida para traducir, empleándose además en la narración de sus peripecias.
  El viaje del monje inspira muchas obras, pero no es hasta el siglo XVI cuando finalmente aparece publicada esta historia con el formato de novela. Dividida en cien capítulos, un número clave en este caso, pues representa la perfección (los números tienen una gran importancia en la cultura china pues todos simbolizan algo), narra la historia del monje Chen Hsüan-Tsnag, renombrado Tripitaka Tang por el emperador de los Tang, en compañía de tres discípulos inmortales: Sun Wu-Kung, también llamado Peregrino Sun y reconocido como el Rey de los Monos, Gran Sabio, Sosia del Cielo; Chu Wu-Neng, también llamado Chu Ba-Chie, Mariscal de los Juncales Celestes; Sha Wu-Ching, también llamado Bonzo Sha, Encargado-de-levantar-la-cortina. A su vez los acompaña el hijo del Dragón del Océano Occidental, devenido en caballo después de devorar a la montura original del monje.
  Estos inmortales, al igual que el monje Tang, emprenden un viaje iniciático, pues todos han tomado la fe budista después de conseguir el perdón de la Bodhisattva Kwang-Ing, una deidad encomendada a encontrar un monje digno de emprender tal hazaña, a condición de convertirse en discípulos del monje y de protegerlo a lo largo del viaje.
  Todos ellos han sido sometidos a castigos por parte de los Cielos, por desobedecer sus reglas, y se han convertido en monstruos.
 Ba Chie, por ejemplo, era el Mariscal de los Juncales Celestes, y después de emborracharse y hacerle proposiciones indecorosas a una deidad, fue expulsado de los Cielos y su alma reencarnó en el cuerpo de un cerdo que dedicó años a perfeccionar las prácticas taoístas. El Bonzo Sha, por su parte, era el Encargado-de-levantar-la-cortina, un ser humano que estudió y perfeccionó las prácticas hasta que se ganó el favor de los cielos y consiguió dicho título, hasta que cometió el error de romper una copa durante una fiesta. Desterrado de los Cielos, se dedicó a devorar hombres y todo tipo de criatura. 
  El Rey de los Monos, por su parte, es, para mí, el protagonista absoluto de esta historia.     Nacido del corazón de una montaña cuando el Caos devino en Orden, vivió entre los monos comunes durante años, pero evidentemente no era un mono más: sus ojos despedían tal luz dorada que sólo podía evidenciar su origen divino. Espantado ante la idea de la muerte, decide salir al mundo en busca de un maestro que le enseñe cómo alcanzar la inmortalidad. Y lo consigue, después de muchos años y finalmente regresa a la Montaña de Flores y Frutos e instruye a algunos monos de su confianza. Pero, no conforme con eso, decide ascender a los Cielos y reclamar para sí un título. El Emperador de Jade decide nombrarlo Pi-ma (caballerizo de los establos celestes) y Sun Wu-Kung accede al cargo esperando gozar de distinciones y placeres como cualquier otra deidad. Pero al descubrir que su título no acarrea nada de esto, decide revelarse contra el Cielo hasta que es nombrado Gran Sabio, Sosia del Cielo, otro cargo que él ignora que es sólo honorífico y que no le otorga mucha distinción. El Mono se queda en los Cielos y se le encarga cuidar del Jardín de los Melocotones, pero esto no puede terminar bien: el Mono se come los Melocotones que han esperado diez mil años para madurar y arruina la Fiesta del Melocotón. Y además, en su huida después de haber cometido tal crimen, se come las pastillas de la inmortalidad. Tales crímenes le valen soportar una serie de castigos pensados para acabar con su vida. Pero es un inmortal, y al final logra escapar con todos los dioses empeñados en darle caza. Después de múltiples batallas en las que no logran vencerlos, es Buda quien finalmente lo atrapa y lo castiga a pasar la eternidad enterrado bajo una montaña, sin poder consumir alimento ni saciar la sed.
  Quinientos años son los que pasa bajo la montaña hasta que la Bodhisattva Kwang-Ing llega con el monje Tripitaka y se le concede el perdón a cambio de emprender el viaje en su compañía y abrazar la fe budista.
  Ahí es cuando finalmente comienza el viaje, un viaje plagado de pruebas cada vez mas difíciles, en las que la vida del monje Tang correrá un riesgo continuo y sólo la unidad de sus discípulos, sus poderes mágicos, astucia e inteligencia, y fuerza extraordinaria, podrán librarlo y llevarlo hacia la Montaña del Espíritu, donde se encontrará en presencia de Buda y este le hará entrega de las escrituras capaces de brindar paz a las Tierras del Este.
  El viaje al Oeste es una continua lucha contra demonios y espíritus, un enfrentamiento constante entre el bien y el mal, con el único propósito de mantenerse fuertes y alcanzar su fin.
  Son más de dos mil páginas, cien capítulos divididos en cinco partes: la primera narra el nacimiento de Sun Wu-Kung, la segunda es cuando Buda decide hacer entrega de las escrituras, la tercera cuenta la historia del monje Tripitaka y habla de su familia y del viaje que el Emperador Tang debe realizar a los infiernos y la consecuente misión de ir en busca de las escrituras, la cuarta parte, la más extensa, narra las viscisitudes del viaje, y la quinta es cuando finalmente alcanzan las tierras del Oeste y regresan a su patria con las escrituras.
  Catorce años de viajes, miles de años de historia... ¿y su autor?
 Como comenté más arriba, el Viaje al Oeste comenzó a narrarse después de la peregrinación que hizo el verdadero Chen Hsüan-Tsang. Cientos de obras conocidas y de las que no existen pruebas hoy en día, conformaron la leyenda. Pero no fue hasta el siglo XVI que un escritor decidió unificarlas en una novela, otorgándoles una estructura, y conformando el libro que al día de hoy sigue presente en la cultura china. Se desconoce la identidad de dicho autor, pero se especula que pudo tratarse de Wu Cheng-En un experimentado literato nacido en el 1500. Sin embargo, otros documentos difieren y adjudican la autoría a otros, por lo que la obra es conocida hoy por hoy como de autor anónimo.

  Viaje al Oeste es un libro comparado con La Iliada por el modo en que fue creado (mediante diferentes poetas y artistas hasta que llegó a adjudicarse a un único autor que la unificó), y con El Quijote de la Mancha, por ser un libro iniciático, con gran relevancia de sus personajes.

  Esta edición de Siruela, la más completa que existe no sólo en nuestro idioma, sino en cualquier otro del mundo Occidental, nos permite leerla y disfrutarla con mucha claridad y placer, ayudándonos a comprender muchas de las metáforas, doctrinas y filosofías que figuran en el libro, gracias a las múltiples notas que se le adjuntan.

  Viaje al Oeste es, además, una novela en la que figuran gran cantidad de poemas y alusiones a  múltiples artistas. Sorprende hallar referencias a autores, pintores, músicos y filósofos de todas las eras, de siglos y siglos de existencia, en una obra que se puede leer cómodamente.

  Acción, aventuras, mucho humor y revelaciones sobre el mundo exterior y el interior de una persona, conforman esta increíble historia que vale mucho la pena leer, que se disfruta desde el comienzo y que seguramente se queda en la memoria del lector, como una perlita que brilla de continuo por su magistralidad.

Viaje al Oeste ha sido adaptado al cine y a la pequeña pantalla en muchas oportunidades. En Youtube es posible encontrar algunas películas completas y vídeos en los que se lee cada capítulo.



Viaje al Oeste. Las aventuras del Rey Mono ha sido inspiración para la creación de Gokū no Daibōken, Dragon Ball, el vídeojuego  Enslaved: Odyssey to the west, el cómic Monkey King, Adventures from China, escrito por Wei Dong Chen, y en infinidad de obras más donde se hace referencia a la novela o a sus protagonistas.



Fuentes: notas introductorias a la novela, escritas por Jesús Ferrero (prólogo) y los traductores Enrique P. Gatón e Imelda Huang-Wang.
Youtube

jueves, 22 de noviembre de 2018

Trilogía marciana, de Kim Stanley Robinson




Títulos que componen la trilogía:

Marte Rojo (1992)
Marte Verde (1993)
Marte Azul (1996)

   Es el año 2027 y cien hombres y mujeres llegan al planeta Marte. Son las mentes más brillantes del mundo, científicos de todas las áreas. Su misión, para la que han sido preparados durante un año y elegido entre cientos de aspirantes, es convertir al gran planeta rojo en uno sustentable para la vida humana. Trabajarán codo a codo para desarrollar la más importante labor de sus vidas: convertir un planeta no apto para la vida en uno con iguales características a las de la Tierra; en otras palabras, terraformar. ¿Cuál es el motivo? La Tierra se encuentra sobrepoblada y el avance del cambio climático complica aún más la situación. Con Marte "terraformado" los humanos tienen una oportunidad para combatir los problemas demográficos y por lo tanto el trabajo es incesante. Pero... no todos están de acuerdo con modificar la atmósfera y el aspecto de Marte. Diferentes ideologías alzan su voz. Se forman dos importantes bandos: "los rojos", que apelan a mantener Marte tal cual es, con cambios apenas perceptibles, y que la humanidad se adapte aunque eso consista en vivir en carpas oxigenadas toda la vida y salir al exterior en traje y casco (movimiento que lidera Ann Clayborne); y aquellos que están deseosos por poner en práctica experimentos que permitan terraformar cuanto antes, algo que puede ocurrir, quizás, durante cientos de años. En este último bando destaca Sax Russell, quien idea los principales artilugios y pone en marcha el más grande experimento de la humanidad.
   Sin embargo, no son estos los únicos modos de pensar que surgen entre "los primeros cien". La política tiene un gran peso en este primer libro, durante los primeros años, y cobrará más fuerza aún en los siguientes, cuando nuevos habitantes del planeta expongan sus pensamientos y defiendan incluso con sus vidas aquello en lo que creen.
   Destaca, por ejemplo, la "aerofanía" que propone Hiroko Ai, un movimiento espiritual que además sentará las bases para derrotar el patriarcado y dar a la mujer el poder suficiente para igualar e incluso superar al hombre en muchas áreas. Hiroko se convierte en una leyenda viva a la que siguen varios de los primeros cien y que descubrirá en ese mundo inhóspito una forma de vida pacífica, conectada con la naturaleza y el espíritu. El personaje de Hiroko cobra mucha trascendencia y su forma de ver las cosas sienta las bases para la filosofía de los primeros marcianos, los "nissei", es decir, la primera generación de niños nacidos en Marte (que además son criados juntos, no necesariamente saben quién es su padre pero sí su madre, aunque no todos han nacido de sus vientres sino que han sido gestados artificialmente; se les conoce como "ectógenos").
   Pero pese a los debates y las constantes escaramuzas, los años siguen su curso... algo que el lector no necesariamente percibe, quizás porque se encuentra sumergido en muchas y largas explicaciones sobre los experimentos y las máquinas que se desarrollan. Entre ellos destacan algunos que tendrán mucho peso en las tramas de los próximos libros: se crea un ascensor espacial que permite conectar un asteroide de Marte con la superficie terrestre y genera un nuevo interés en el planeta, pues de repente es posible la exportación de materiales de Marte a la Tierra, algunos ya imposibles de encontrar en nuestro planeta, así que de repente muchos países buscan hacerse con el control del ascensor para enriquecerse. El ascensor también permite que los humanos viajen en masa a Marte, en un viaje que dura varios meses, el suficiente para permitir la adaptación de una gravedad a la otra. Los humanos llegan de todas partes del globo terráqueo a Marte y no todos los que están allí para recibirlos consideran una buena idea permitir ese flujo constante de nuevos habitantes.
   Como la situación no era lo suficientemente crítica, un grupo de científicos en Marte crea el "tratamiento gerentológico", que mediante una reestructuración del ADN no sólo cura la mayoría de las enfermedades sino que además retrasa la vejez. Así que ahora tenemos un planeta sobrepoblado, un mundo en ciernes y humanos "inmortales" (la muerte no se erradica, por supuesto, algunas enfermedades no pueden ser vencidas por el tratamiento y los accidentes ocurren). El estado es crítico, sobre todo en la Tierra donde el tratamiento tiene un valor, por supuesto, y sólo los más favorecidos pueden acceder a él. La violencia crece, y también ocurre en Marte, que se apronta para sufrir su primera revolución y la caída de sus principales personajes.

   Has llegado hasta aquí, ¿qué te ha parecido lo que te he contado? Interesante, ¿verdad? Pues es lo que ocurre, básicamente, en el primer libro. Un primer libro que es como un gran experimento también, porque no sólo el autor nos está diciendo "es posible habitar el planeta rojo" sino que también quiere que lo vivamos a través de sus personajes. Y para ello elige a ocho de "los primeros cien" para narrar la historia desde la posición de cada uno de ellos. Todos hombres y mujeres con personalidades muy fuertes y diferentes, que chocan entre sí, que se aman y que se odian y que están destinados a hacer historia. Te encuentras con John Boone y Frank Chalmers hablándote de política, de resentimientos, desde sus formas de verlo todo negativas o positivas. Está Nadia, una joven rusa que siempre está trabajando en algo nuevo y a través de ella podemos conocer varios de los proyectos que se llevan a cabo y cuáles pueden ser los resultados que den a futuro. Maya, también rusa, es la que involucra más su lado emocional porque se encuentra fuertemente atraída por Boone y Chalmers pero también es muy firme en su forma de pensar. Todos ellos aportan una perspectiva diferente, involucran también a otros personajes que quizás no tengan un gran peso en la historia pero que debemos conocer porque más tarde eso puede cambiar.
   Pero este primer libro es arduo. Quizás sepan que los libros de Kim Stanley Robinson, y sobre todo esta trilogía marciana, se encuentran dentro de un subgénero de la ciencia ficción denominado hard science fiction, lo que quiere decir que se le da mucha relevancia a los aspectos científicos y técnicos de la historia. Todas las áreas científicas tienen cabida en esta historia, y de todas tenemos vislumbres en mayor o menor medida. Así que entre eso, contar una historia y tener unos cuantos personajes principales, la historia es muy vasta. Y algunas cosas pueden quedar algo de lado. En mi opinión, lo que hace más "difícil" relacionarse con la historia en este primer libro es que no llegas a conocer bien a los personajes. No hay un acercamiento humano a ellos, conocemos sus mentes científicas pero los vislumbres de sus personalidades y sus emociones son muy breves. Cuesta mucho empatizar con ellos al principio, elegir un bando, incluso interesarte por lo que pueda ocurrirles. 
   Sabes que estás frente a personajes que serán muy trascendentales para el resto de la trama pero no llegas a conocerlos bien.
   Y, ¿sabes? No lo harás hasta el tercer libro. Por supuesto, para entonces ya habrás conocido más de cada uno porque se va produciendo ese dichoso acercamiento. Ya no es todo "trabajo trabajo trabajo"; ahora descubren, o re descubren, sus capacidades para sentirse felices, solos, cansados, amados, y atemorizados... Así es Marte Verde, un libro donde los cambios comienzan a notarse y a afectar las vidas de todos. Llegan a la historia nuevos personajes, otros ya han desaparecido. Son pocos los que se mantienen en primer plano. La vida y las posibilidades surgen en cada rincón del planeta... y no olvidemos que la Tierra sigue ahí, su situación empeorando día a día.

   Kim Stanley Robinson se documentó y trabajó junto a la NASA durante veinte años antes de comenzar a escribir estos libros. Y, más allá de lo ingeniosos que son, de las propuestas de toda índole que ofrece, es muy interesante (y aterrador) encontrar en la trama efectos que vive la Tierra a causa del cambio climático. El nivel del mar ha crecido y muchas ciudades y países completos han quedado bajo agua, inhabitables. Las personas deben hacinarse en las tierras altas. El consumismo ya no es tan importante como el hecho de tener qué comer y agua potable. La vida ha cambiado drásticamente y en el proceso se ha perdido mucho. Y es genial como el autor nos muestra esto a través de Art, un terrícola que se ve obligado a darle un giro a su vida y pronto se encuentra viajando a Marte como portador de una propuesta que una de las más importante "trans" (transnacionales) quiere dar a conocer a los rebeldes. Y Art es un personaje muy bien creado, con él empatizas desde el principio, no hay distancias, quizás porque "está aquí" y puedes verte reflejado en él. Pero además, más adelante una delegación marciana viaja a la Tierra y a través de un nativo de Marte puedes ver nuestro planeta, o lo que va quedando de él, y también es estremecedor ese relato que Nirgal hace para nosotros.

   Mientras tanto, Marte sigue cambiando. Y con él cambian sus habitantes, que son cada vez más, cambian las ideologías y se diversifican las opciones de vida. Ahora no sólo Marte es el único planeta que los humanos han salido a conquistar: Urano, Venus y Júpiter comienzan a recibir a los primeros humanos que estudian su atmósfera para encontrar el modo adecuado de terraformar. De nuevo es muy interesante toda la información que el autor brinda sobre estos planetas y las formas de vida que se desarrollan en ellos.
   Pero mientras la vida llega y progresa en otros sistemas, también la muerte vuelve a reconquistar terreno y los que van quedando de "los primeros cien" deben embarcarse en un nuevo experimento.
   Marte azul es el escenario de una nueva y gran revolución que se viene gestando desde hace rato. Y de una guerra en ciernes. También afloran muchas emociones y vivencias de las memorias de "los primeros cien", y a través de ellos terminamos de conocerlos y de conocer a quienes ya no están. 
   Los cambios ocasionados por la terraformación, en Marte, son abrumadores. Y, aunque este tercer libro no es tan ameno y atrapante como el segundo, su final no te decepciona. 

   Considero esta trilogía una de las más interesantes y vastas, muy bien pensadas, dentro del género. El autor no dejó nada al azar, se preocupó por muchos detalles de la historia, sus personajes debaten constantemente temas de gran interés, como las formas de gobierno cuando están creando la constitución marciana, y, aunque pueda ser complicado de visualizar a veces, para alguien como yo que desconoce el tema, es muy interesante leer sobre el desarrollo de proyectos de la terraformación y preguntarse si realmente sería posible lograr algo así. 

   Si te interesa el género te gustarán estos libros. Son tres, sí, pero existe un cuarto libro considerado "complemento" de la trilogía y que se publicó en 1999, se llama Los marcianos. Lamentablemente, no lo tengo aún, pero sería interesante leerlo y saber "qué pasó después..."


Sobre el autor




Kim Stanley Robinson (Waukegan, Illinois, 23 de marzo de 1952) es un escritor estadounidense que ha cultivado fundamentalmente el género de la ciencia ficción. Ha publicado diecinueve novelas y numerosos cuentos cortos. Muchas de sus historias tratan de temas ecológicos, culturales y políticos, usando, generalmente, científicos como héroes. Robison ha ganado varios premios, incluyendo el premio Hugo a la mejor novela, el premio Nébula a la mejor novela y el Premio Mundial de Fantasía. Titulado en las universidades de California, Boston y San Diego, escribe su tesis doctoral acerca de las novelas de Philip K. Dick. Tras vivir en California, Washington D.C. y en Suiza durante los años 1980, actualmente está asentado en California.


Obra

Su obra ha sido catalogada por los críticos como "ciencia ficción literaria" y a menudo sus libros tratan acerca de la ecología y sociología. Su obra cumbre es, sin duda, la Trilogía marciana, un ejemplo de ciencia ficción dura. Sus obras son:

  • La playa salvaje (The Wild Shore, 1982)
  • Icehenge (1984)
  • La costa dorada (The Gold Coast, 1988)
  • Trilogía marciana
  1. Marte rojo (Red Mars, 1992)
  2. Marte verde (Green Mars, 1993)
  3. Marte azul (Blue Mars, 1996)
  4. Los marcianos (The Martians, 1999), complemento a la trilogía
  • Antártida (Antarctica, 1997)
  • Tiempos de arroz y sal (The Years of Rice and Salt, 2002)
  • Trilogía de la ciencia en la capital
  1. Señales de Lluvia (Forty Signs of Rain, 2004)
  2. Fifty Degrees Below (2005)
  3. Sixty Days and Counting (2007)
  • El sueño de Galileo (2009)
  • 2312 (2012)
  • Chamán (2013)
  • Aurora (2015)
  • Nueva York 2140 (2017)


Premios
  • 1984: Premio SF Chronicle de relato largo por Black Air
  • 1987: Premio Nébula a la mejor novela corta por The Blind Geometer
  • 1991: Premio John W. Campbell Memorial por Pacific Edge
  • 1991: Premio Locus a la mejor novela corta por A Short, Sharp Shock
  • 1992: Premio SF Chronicle de relato por Vinland the Dream
  • 1993: Premio Nébula a la mejor novela por Marte rojo
  • 1994: Premio Británico de Ciencia Ficción de novela por Marte rojo
  • 1994: Premio Hugo a la mejor novela por Marte verde
  • 1994: Premio Locus a la mejor novela de ciencia ficción por Marte verde
  • 1997: Premio Ignotus a la mejor novela extranjera por Marte rojo
  • 1997: Premio Locus a la mejor novela de ciencia ficción por Marte azul
  • 1997: Premio Hugo a la mejor novela por Marte azul
  • 1998: Premio Ignotus a la mejor novela extranjera por Marte verde
  • 1998: Premio Gigamesh de novela por Marte verde
  • 1999: Premio Seiun por Marte rojo
  • 1999: Encuesta Locus sobre mejor novela corta de todos los tiempo: Green Mars (1985) - Puesto 23º
  • 2003: Premio Locus a la mejor novela de ciencia ficción por Tiempos de arroz y sal
  • 2012: Premio Nébula a la mejor novela por 2312

Fuente: